martes, 19 de febrero de 2013

Aprovechando la tarde. 18 de febrero.


Ruta en bici 1406987 - powered by Bikemap 

La vida está para devorarla. Ese comentario siempre sale en charlas, en situaciones en las que se recibe una pérdida. Esos momentos en los que comprendes que solo se vive una vez. Y por ese motivo hay que beberse a grandes tragos, comerse la vida con ansia y no dejar pasar ni una sola oportunidad de hacer realidad tus sueños.

Siguiendo esta reflexión, ayer volé para poder salir de casa a las 16h40 y hacer realidad eso de ser feliz. Corriendo, corriendo, pude cumplir eso de llegar a una hora razonable para, ya de una vez por todas cubrir un recorrido de al menos 50 km. Es algo simbólico más que otra cosa, algo que me hace pensar y sentir que estoy en el buen camino, en el previsto para poder afrontar un reto grande, enorme.

La temperatura agradable hasta decir basta en el comienzo me facilitó el arranque. 15º maravillosos que favorecieron a mis articulaciones. Todo el recorrido lo hice como un cañón, a casi todo lo que daba. El primer tramo hasta llevar a la parte alta de Valdeavero lo cubrí en 26', una maravilla. Me exigía y las piernas respondían. Estoy encantado, la verdad. Llegué a Valdeavero bajando el puerto, y completé todo el tramo de asfalto por la N320 hasta la salida hacia Quer. Allí noté algo de viento en contra, pero no excesivo. A la hora de trayecto ya estaba saliendo de Alovera. De verdad que me sentía fenomenal, con mucho empuje.

En el tramo de tierra de regreso a Meco paré para tomar una chocolatina y agua, hacer una fotografía y valorar si terminar el circuito completo o no, ya que a estas alturas de año el sol se despide a las 19h00 y sin luz es muy complicado regresar hasta casa.


La temperatura bajaba alocadamente, así es que si quería cumplir con lo pensado tenía que ponerme en marcha y no bajar el ritmo. Lo conseguí en casi todo el resto del recorrido. Primero en el empalme de tierra hasta Villanueva, en ligera subida, pero con muy buen firme. Y luego, en el tramo de asfalto, con algo de viento en contra, y también con ligera subida, sufrí lo que ya sabía era el final de mis subidas por el día. Cuando llegué al tramo de tierra que me devolvía a casa, sabía que ya estaba todo el trabajo hecho, que tan solo era empujar la bici y cubrir los 9 km que me separaban de casa. Pero, sin embargo, no pude relajarme mucho, ya que la luz era mínima. Volé todo lo que pude y llegué a casa ya con las luces del pueblo encendidas.

Aproveché la portunidad, la ventana, que me ofreció el momento y por eso estoy contento. La exigencia del día me llevó a pasar una noche un tanto delicado. Me exprimí mucho y tuve que recuperar fuerzas en la cama, bien arropadito y pensando ya en el día siguiente.

Datos de la ruta:


Recorrido: Meco - Valdeavero - Torrejón del Rey - Quer - Alovera - Azuqueca - Meco - Villanueva - Valdeavero - Meco.
Distancia: 53,50 km.
Tiempo efectivo: 2h10'
Tiempo total: 16:40 - 18:55
Promedio: 23,50 km/hora.
Desnivel: 400 metros.
Terreno: pista-asfalto (25-75) %.

domingo, 17 de febrero de 2013

Un poquito más. 16 de febrero.


Ruta en bici 1983886 - powered by Bikemap 

Esto de volver a la actividad es complicado. Mucha motivación, un poquito de ánimo y el resto va solo. Seguir el programa a rajatabla es casi imposible. Esta semana tenía previsto salir a correr tres días y solo fueron dos. Al igual que el tema bicicleta, pensé en hacer tres salidas, y tan solo salió una, la del sábado. Bueno, lo principal es tener actitud, ir creciendo, mejorando en todos los aspectos necesarios para un reto mayúsculo y ver si se llega en condiciones adecuadas.

A las 8h15 ya estaba en la calle, vestidito de ciclista para pasearme por los fríos campos de estas tierras madrileñas alcarreñas, que no sabe uno ya si en un momento dado está aquí o allí, porque todo se confunde. Frío, claro. No podía ser de otro modo. Pero sol, también sol que fortalecía y arropaba cuando se recibía especialmente a primerísima hora.

Pensé en alargar hasta algo más de 50 km, pero algunas circunstancias me llevaron a acortar un poquito lo previsto. No pasa nada, lo principal es ir aumentando en kilómetros, desniveles y tiempos encima de la bicicleta. Y eso se ha conseguido en esta semana.

La ruta circular de 36 km es formidable para comenzar a coger ritmo. Es la que volví a hacer, extendiéndola unos pocos kilómetros más para aumentar el esfuerzo de esta semana. Las sensaciones fueron no muy buenas en los primeros 6 kms, no me encontraba bien encima de la bici, no era capaz de sufrir, de exigirme en los repechos...Sin embargo, a partir de ese momento comencé a "carburar" mejor, más fluido, sin tanto dolor en las piernas. La sensación final de la jornada ha sido positiva, pensando en hacer la próxima semana muchos más kilómetros, más horas de "vuelo" e intentar afrontar ya alguna subida de las verdaderas, algún puertecito de nivel.


Datos de la ruta:

Recorrido: Meco - Valdeavero - Torrejón del Rey - Quer - Alovera - Azuqueca - Meco - Villanueva - Meco.
Distancia: 45,08 km.
Tiempo efectivo: 1h54'
Tiempo total: 08:15 - 10:20
Promedio: 23,61 km/hora.
Desnivel: 340 metros.
Terreno: pista-asfalto (25-75) %.

domingo, 10 de febrero de 2013

Uno dos. 10 de febrero.


Ruta en bici 1086228 - powered by Bikemap 

Si complicado es dar comienzo a algo, llámese dieta, ejercicio, estudios o cualquier otra cosa o actividad que suponga algo de esfuerzo, tanto o más es darle continuidad en su segundo día. Domingo a las 8h00 suena el despertador. Sensación de estar en el cielo cuando estás en tu cama, caliente bajo el nórdico, sin una pizca de intención de asomar el pie fuera de ese territorio amigo que te envuelve y te mima como a un bebé. Pero de pronto, la responsabilidad, la ilusión, las ganas de seguir el protocolo marcado me levanto.

A las 8h45 salgo a repetir la ruta de ayer, del primer día, aunque en esta ocasión a la inversa. La circular 36 a la inversa, que puede llevar a una conclusión equivocada si pensamos que es igual hacerla por una lado que por el otro, si total es circular...¿verdad? Pues no. Cada sentido tiene unas pendientes, unas características diferentes, aun ascendiendo en tu totalidad la mismas cotas, pero de modo distinto. En este sentido, el inverso que es de derechas a izquierdas comenzando por Azuqueca, las pendientes son menos pronunciadas pero más extensas a excepción de la subida al pequeño puerto de Valdeavero. Y en el otro sentido tras dos repechos algo largos hay muchos kilómetros favorables, de bajadas suaves o falsos llanos favorables.

Hoy hacía un frío de mil demonios. Un viento que no he notado en la primera mitad del recorrido y sí en la segunda en mi contra. Solo paré en una ocasión a tirar unas fotos del entorno que está precioso y con tan solo 4-5 minutos mi cuerpo se ha quedado congelado, a pesar del sol radiante que había en las alturas.




Excelente comienzo, con un "uno dos" perfecto, para completar casi 75 km en dos salidas iniciales. Las piernas respondieron como esperaba, sin grandes fiestas pero sin venirse abajo, así como la respiración, y sobre todo las sensaciones positivas. No me duele nada a nivel muscular, de articulaciones ni de ningún otro tipo. Esta próxima semana, si el clima y el tiempo lo permite, cumpliré salidas de running y una de bici, más las dos del fin de semana. Buen comienzo, y pensando ya en lo que está por llegar.

Datos de la ruta:


Recorrido: Meco - Azuqueca - Alovera - Quer - Torrejón del Rey - Valdeavero - Meco.
Distancia: 37,57 km.
Tiempo efectivo: 1h45'
Tiempo total: 08:45 - 10:30
Promedio: 21,46 km/hora.
Desnivel: 270 metros.
Terreno: pista-asfalto (20-80) %.

sábado, 9 de febrero de 2013

Reinicio. 9 de febrero.


Ruta en bici 1086228 - powered by Bikemap 

Ahora ya sí, definitivamente, con la vista fijada en el 18 de mayo, comienzo nuevo ciclo para preparar cuerpo y mente. El reto es un regalo para mí, una ilusión mayúscula, de esas que se sienten cuando eres niño y consigues que tus padres te entreguen ese juguete con el que vas a ser feliz. Comienzo prácticamente desde cero en lo físico, y en lo mental hay, de momento, más ganado que perdido. Así, empiezo ciclo desde hoy, intentando hacer a diario bicicleta o running, o combinar en el día ambas. Hay compromiso y es lo principal.

A las 8h50 salía de casa. Cero grados de temperatura ambiente hacía sentir insuficiente todo el arsenal de ropa técnica que llevaba puesto. Los inicios siempre son duros, ya que salir de casa calentito y empezar a recibir frío por los cuatro costados no es para nada agradable. Al poco, sin embargo, el calor del cuerpo contrarresta el frió y mientras no se produzcan paradas prolongadas, no es problema.

De momento, durante los primeros días tengo previsto hacer rutas cortas, de no más de 60 km, y con perfiles suaves. Por eso recurrí a la ruta que denomino "circular 36" que aporta cercanía, repechos suaves, y pista y asfalto combinado.

La ruta ya es muy conocida y sé dónde voy a sufrir y dónde a disfrutar. La novedad siempre puede aportarla la climatología. Hoy amaneció frío y parcialmente despejado. Con el transcurrir del tiempo fue nublándose y sufrí en la primera mitad del recorrido un viento frío, constante y en algunos tramos con rachas fuertes. Ha sido un buen primer test de comienzo. Lo peor ya está hecho, que es el comienzo.


Datos de la ruta:


Recorrido: Meco - Valdeavero - Torrejón del Rey - Quer - Alovera - Azuqueca - Meco.
Distancia: 37,08 km.
Tiempo efectivo: 1h40'
Tiempo total: 08:50 - 10:30
Promedio: 22,12 km/hora.
Desnivel: 270 metros.
Terreno: pista-asfalto (20-80) %.

martes, 29 de enero de 2013

Travesía blanca: test lapón. 26 de enero.


Ruta en bici 1963655 - powered by Wandermap 

Cita ya tradicional con la sierra madrileña en fechas invernales, buscando nieve, frío, castigo físico, soledad... Tremenda paliza. Test de nivel para el próximo viaje de mis compañeros a Laponia. Para ello había que testear las pulkas gestadas y manufacturadas "made in Tirso". Una maravilla de la técnica y de la precisión del experto "Tirsodsen", que lleva acumulados muchos kilómetros de alta montaña, y rutas de riesgo en lugares inhóspitos.

En esta segunda edición grupal de la subida a la Cebollera, nos unimos (unirse significa mucho más que juntarse en situaciones adversas) dos locos de la montaña, Tirso y Santiago, y el que escribe. Las 7h30 de la mañana del sábado en el Puerto de Somosierra. Allí estábamos todos, sin flojear, sin dejar pasar un minuto para comenzar la travesía. Había que preparar las pulkas, acondicionarlas, terminar de montarlas con las ruedas, las varillas y las fijaciones. También los esquíes con las pieles de foca para evitar un deslizamiento peligroso. Todos estos asuntos previos nos retrasaron hasta la 9h, cuando finalmente partimos camino a la Cebollera.






Con una temperatura de 5º en el puerto, resultaba hasta molesto tanto equipamiento, ya que arrastrar las pulkas, aunque con poco peso, suponía un esfuerzo que implicaba un exceso de calor corporal. Dos pulkas y tres "mulos de arrastre". Santiago tiró de la suya en todo el recorrido, y la restante la arrastré yo durante los primeros 3 kilómetros, pasando el testigo de forma definitiva a Tirso para que fuera entrenando (que son ellos lo que viajarán a Laponia, que yo me quedo en Tierra Santa). La experiencia, debo reconocer, fue bonita pero muy dura. Conseguí llevarla hasta más allá del primer bosque, es decir, unos 3 km, y allí cambiamos los puestos. Ellos con sus esquíes y yo con las raquetas de nieve.

 





Había nieve en todo el recorrido, partes con 20-30 cm y otras por las que tuvimos que transitar que nos llegó a la cintura. El cielo a primera hora estaba cerrado pero tendía a abrirse tranquilamente, y el viento fue de más a menos a lo largo de la jornada. Así es que aprovechamos de forma increíble "la ventana" que la jornada nos ofreció.

Llegamos hasta la base de la Cebollera que realizamos el año pasado. Decidimos que con pulkas y esquíes era más razonable continuar por la pista hasta su fin y una vez allí determinar si subir o volver. Lo hicimos según los planes, entre pinares solitarios. Llegamos a la base de la montaña un km más hacia delante y allí se comenzó la subida.







Pido a todos los que lean este post un "hurra" por los valientes (¿incoscientes?) que tiraban de las pulkas. Vamos, si tirar en llano era ya sufrido...subir una rampa de 1,5 km con un desnivel de aupa, supone ser muy loco o muy valiente. Calzados de esquíes, Tirso y Santiago, subieron hasta la cima, sufriendo los agujeros en la nieve, el viento que comenzaba a entrar, el hielo que nos encontramos al ascender... nada pudo con ellos, y yo, justo detrás, captando todo con la cámara de fotos y sufriendo también mucho con las raquetas de nieve. El desnivel desestabilizaba las raquetas y todo el peso iba directo a los tobillos, que durante el tiempo de subida y bajada, tuve la sensación que perdería.

4h30' después de nuestra salida hicimos techo, cima "pulkeada" y como hiciera la edición anterior, "Tirsodsen" nos obsequió con un té ardiendo que fue mejor que el mejor café del mundo, os lo aseguro. Queda aquí constancia de que es la primera vez que se "pulkea" esta cima por dos montañeros "tarados".



Desde la cima las vistas son maravillosas, privilegiadas. Al norte la meseta, todo el norte de Castilla a nuestros pies, divisando al fondo la cordillera Cantábrica, con los picos nevados. Al este, la continuación de la sierra madrileña en la sierra alcarreña, la de Ayllón. Al sur, la capital con algunos de los edificios más emblemáticos al alcance de nuestros ojos. Y al oeste, el resto de sierra madrileña, con el embalse del Lozoya a tiro de piedra.

Varios grupos de excursionistas también aprovecharon el día, algunos con raquetas, otros acompañados de sus fieles perros y otros algo temerarios, que subieron con poco abrigo y zapatillas de deporte.

Volvimos sobre nuestros pasos para regresar a la civilización. Fue más suave que la ascensión, pero el cansancio que acumulaban ya nuestros cuerpos hizo que empezáramos a odiar la idea de estar en la nieve y a cerca de 9 km de nuestros coches. Hicimos parada en una fuente que hay en la base de la montaña para comer los bocadillos que habíamos preparado a eso de las 5h45' de la mañana, todo un ejercicio de locura.


A las 19h00 llegamos a los coches, rendidos, agotados... En cualquier caso, fue un día muy duro pero tremendamente inspirador por los paisajes, el compañerismo que se vive en esas situaciones y porque ir a la montaña es siempre una maravilla que no debemos dejar de realizar.

viernes, 4 de enero de 2013

Lección 1ª: No abandonar el deporte. 4 de enero.


Ruta en bici 1086228 - powered by Bikemap 

Hoy para comenzar el año, he aprendido, o más bien he recordado, que el deporte es ante todo un ejercicio básicamente de constancia. Estas fechas navideñas nos dejan a todos con un master avanzado en gastronomía popular. A saber: asado de cordero, asado de cochinillo, lomo a la brasa, ibéricos, patés, langostinos y gambones, flanes y pastelitos, turrones, polvorones, mantecados, peladillas, roscas y rosquillas...y pasamos al apartado líquido: Riberas de Duero, Riojas, algún Albariño, algún que otro Tio Pepe para comenzar...y si todo esto ya no fuera suficiente, ahora se ha puesto de moda 20 años después el GinTónic...pues venga, otro GinTónic...

Todo esto unido a un mes de auténtica holgazanería ciclista, y si nos extendemos algo más, podemos decir que un trimestre de lo más pasivo...el resultado no puede sorprender a nadie y menos a mí que ya sé de lo que hablo.

Había que comenzar el año ciclista cuanto antes, pero tanta fiesta no me ha dejado ni un resquicio para ponerme a ello. Hoy, algo tarde para mis hábitos he pensado que era el momento adecuado. A las 11h00 me puse en marcha para hacer el anillo habitual de "Introducción al ciclismo", y si me sentía cómodo alargar con el circuito interior para extenderlo en 15 km más. Pues ha sido del todo imposible, porque a pesar de hacer 36 km mis piernas y todo mi ser, parecía haber atacado una etapa de 90.

Comencé todo hay que decirlo con algo de pereza, pensando y repensando si salir o quedarme en casa con los pies bien puestos encima de la mesa y con un buen libro entre mis manos. Al final, la lógica me empujó a comenzar ya mi año ciclista y puesto ya en los pedales me sentí cómodo, con buenas piernas. Sol en lo alto pero frío a poco que se tomaba algo de velocidad. Con todo el equipo de invierno enfundado mi cuerpo al poco de entrar en calor solo notaba el sudor y nada de frío. El tramo de tierra hasta Valdeavero estaba bastante bien con la excepción de un par de puntos muy encharcados que se podían vadear facilmente. Bajada hasta el pueblo y encarar hacia la N320 en Torrejón del Rey.

En todo el tramo recorrido ya notaba que mis piernas no eran mis piernas. Es decir, no eran las que yo dejé el año pasado, esas que movían la bicicleta con más fluidez y alegría. Bueno, me dije, es cuestión de echar más kilómetros. En la N320 comencé a subir los tramos de pendiente, engranando el plato mediano donde en otras ocasiones me servía el plato grande. Ya en la salida del la N320 hacia Quer hice la parada. Llevaba algo menos de 1h de recorrido para 21 km, y lo peor era que estaba harto de la bicicleta. Pensar que me faltaban aún 15 km para llegar a meta se me hizo un mundo, y eso es precisamente lo que llevo años sin sufrir en recorridos tan cortos.


 Vuelta a la bicicleta para cerrar la etapa inicial del año. Bajada hasta Quer, donde siempre me ha rodado la bicicleta de maravilla hoy no iba. Llegué hasta Alovera y tomé las rectas que unen el pueblo con Azuqueca para buscar el tramo de tierra hasta casa.

Ha sido verdaderamente un ejercicio agotador el de hoy, pero que me hace recordar que no se puede dejar tanto el deporte si es que se quiere disfrutar de él. Primera moraleja del año.

Promedio pulsaciones: 130
Máximo pulsaciones: 164
Promedio calorías consumidas:728
Total calorías consumidas:984
Tiempo In Zone (150-182): 0h13

Datos de la ruta:

Recorrido: Meco - Valdeavero - Torrejón del Rey - Quer - Alovera - Azuqueca - Meco.
Distancia: 36,51 km.
Tiempo efectivo: 1h40'
Tiempo total: 11:00 - 13:10
Promedio: 21,95 km/hora.
Desnivel: 270 metros.
Terreno: pista-asfalto (20-80) %.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Apurando la luz del día. 5 de diciembre.


Ruta en bici 1406987 - powered by Bikemap 

Tenía tantas ganas acumuladas que no esperé más que 24 horas para retomar el ejercicio en la bicicleta. Tenía pensado realizar la misma ruta de ayer, aunque si las circunstancias acompañaban lo extendería un poco más. Así hice al final, como siempre me ocurre cuando existe esa posibilidad.

Lo primero que noté al salir fue mucho frío, cansancio en las piernas y un viento norte más intenso que el de ayer. Mal plan para realizar la ruta completa, la extensa. La subida por el tramo de tierra hasta Valdeavero fue muy sufrido por el viento que venía de cara. Al final del tramo se divisaban unas grandes nubes negras que asustaban bastante, y al fondo, entre más nubes, la sierra de Ayllón y la madrileña. Preciosa estampa que debería de haber fotografiado, pero tener que parar, sacar el móvil una vez retirados los guantes...en fin, que da mucha pereza, pero algún otro día lo haré.

Bajé el puerto hacia Valdeavero con mucha precaución por el viento racheado que hacía inestable la bicicleta. Ya en la N320 el viento jugó a mi favor y pude tomar algo de oxígeno para mejorar los tiempos y las sensaciones. Quer, Alovera, Azuqueca y a poco más de 1km de Meco hice el parón para tomar una chocolatina, beber agua y soltar líquidos.



Me encontraba justo en el momento de decidir si extender la ruta o bien plegar velas. Ya digo, que normalmente voy a todo lo que hay...por eso tomé la decisión de extender. Subí a la bici y al poco de rodar me encuentro en mi camino con un gran rebaño de ovejas que no me dejaron ni un centímetro para adelantarlas. Así es que me vi en la exigencia de seguirlas como uno más del rebaño. Duró poco afortunadamente, tomando el desvío al camino que dirige a Villanueva.

El tramo es de ligera subida que no hice del todo lento. Lo que sí fue una odisea fue el tramo ya asfaltado entre Villanueva y la parte alta de Valdeavero. Unos pocos kilómetros donde lo pasé realmente mal, con el viento en contra y ya unas piernas que no estaban para más pedales. Sufrí lo que pude, aguanté el tipo y alcancé el punto de retorno por el tramo de tierra.

En apariencia todo estaba bien, si exceptuamos que se estaba haciendo muy tarde. Faltaban apenas 15 minutos para las 6 de la tarde y el sol ya se despedía hasta el día siguiente. Debía correr...qué digo, debía volar. Y yo sin piernas a esas alturas. Hice lo que pude por no perder mucho el ritmo, y afortunadamente el perfil me beneficiaba, con una ligera inclinación a mi favor.

Alcancé Meco ya sin sol visible aunque con algo de claridad. Las farolas ya estaban encendidas en el pueblo y el frío era ya de los que hacen pensar: "qué cojones hago yo en una bicicleta a estas horas...".

Lo principal es que he podido completar dos días estupendos junto a la bicicleta, volviendo a sentir esas sensaciones estupendas que genera el deporte al aire libre. Si además sumamos que al llegar al pueblo el aroma de las chimeneas te acoge como si fuera ya tu hogar, no hay que quejarse tanto. ¿No te parece?

Datos de la ruta:


Recorrido: Meco - Valdeavero - Torrejón del Rey - Quer - Alovera - Azuqueca - Meco - Villanueva - Valdeavero - Meco.
Distancia: 52,95 km.
Tiempo efectivo: 2h31'
Tiempo total: 15:15 - 18:00
Promedio: 21,04 km/hora.
Desnivel: 400 metros.
Terreno: pista-asfalto (25-75) %.