viernes, 22 de agosto de 2014

Mejorando exponencialmente. 22 de agosto.


Ruta en bici 2059506 - powered by Bikemap 

Que aquí no hay secretos no es ningún secreto...solo trabajo y constancia. 150 kilómetros en tres días hacen milagros en las piernas. El lunes sentí mis piernas débiles, flojas y blandas en comparación con la versión normal que de ellas tengo. El miércoles probando un puerto mejoraron pero sin demasiadas alegrías. Hoy sin embargo he sentido una mejoría grande, exigiendo a las piernas un esfuerzo que hace días era impensable. 62 km en un recorrido casi en exclusiva por asfalto y donde había repechos largos y tramos de bajadas.

A las 9h30 ya estaba en marcha en dirección a Valdeavero por el camino de tierra. Están trabajando en él para mejorarlo, así es que hay tramos bastante buenos y otros donde te encuentras bastante piedra suelta que complica rodar a buen ritmo. Ya en este tramo me di cuenta que hoy sí iban bien las piernas porque mejoré en 5 minutos el tiempo que hice el lunes para recorrer este tramito. Al llegar al final del tramo de tierra ya me incorporé al asfalto, bajando el puerto de Valdeavero, alcanzando los 58 km/h de velocidad punta sin pedalear. Subidón del bueno para una jornada fresquita, casi otoñal.

El siguiente tramo entre Valdeavero, Torrejón del Rey, Quer, Alovera y Azuqueca me sentí genial. Las piernas apretaban bien en las subidas, notando los gemelos trabajar. Nada de sentirme trabado o bloqueado en los puntos de subida más complicados que sí noté el lunes, por ejemplo. Una vez llegué a Azuqueca paré para tomar una chocolatina y fotografiar la iglesia tan bonita que tienen allí.


Había hecho la mitad del camino y tocaba volver por mis pasos...o sobre mis cubiertas mejor dicho ;-) Todo empezó bien, con una ligera brisa a favor haciendo pensar que mis piernas movían el Titanic de ser necesario. Crucé todo Azuqueca, Alovera y comenzó la subida hacia Quer. Fenomenal, subiendo a buen ritmo...claro a mi ritmo de mtb, porque me pasó un ciclista de carretera con una sonrisa en la boca...Ellos van a otro ritmo está muy claro. Alcancé la N-320 y tocaba subir y bajar los repechos por los que antes había ya transitado, pero ahora en sentido inverso. Seguía en los mudos de Yuppi, sin sentir cansancio ni otra cosa que un bienestar encima de la bicicleta. Al llegar a Torrejón del Rey ya solo quedaba encarar hacia Valdeavero y su puerto.

Sabía que esta era la última prueba del día...creía saber mejor dicho...La subida fue fantástica, mejor que en muchas otras ocasiones, sin notar demasiado los dos puntos de mayor desnivel que exige el puerto. Arriba me esperaba la sorpresa final. El aire había incrementado su fuerza y desafortunadamente lo tenía todo de cara. Cuando yo pensaba que ya había terminado lo peor fue cuando comenzó la parte mas sufrida del día. A pesar de ser todo el tramo de tierra ya a favor de pendiente hasta Meco, lo cierto es que el aire convertía ese desnivel a favor en casi un puerto para mí. Qué mal lo he pasado, pero es verdad también, que hay que trabajar mucho el aspecto mental en estos deportes. No solo hay que poner las piernas, el corazón y los pulmones a punto, sino también la cabeza para saber sufrir y apretar los dientes tantas veces como sea necesario, sabiendo que sea lo que sea que esté ocurriendo tiene un final, que no es algo para siempre y sobre todo que no va a poder contigo. Apreté todo lo que tenía dentro de mí y conseguí llegar hasta la última rampa donde paré para fotografiar una maravilla de paisaje


Llegar a casa con la sensación de haber hecho una ruta muy buena pero agotado por el tramo final es con lo que me quedo de esta salida y de esta semana. Trabajando duro se consiguen los objetivos marcados.

Datos de la ruta:


Recorrido: Meco - Valdeavero - Torrejón del Rey - Quer - Alovera - Azuqueca de Henares - Alovera - Quer - Torrejón del Rey - Valdeavero - Meco.
 
Distancia: 62,46 km.
Tiempo efectivo: 2h48'
Tiempo total: 09:30 - 12:45
Promedio: 22,22 km/hora.
Desnivel: 540 metros.
Terreno: pista-asfalto (015-85) %.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Probando probando. 20 de agosto.


Route 2.326.573 - powered by www.bikemap.net

 

Preparar una prueba sea de carrera a pie, en bicicleta, a nado o si es combinada, requiere un entrenamiento meditado, con un plazo adecuado en función de las exigencias de la prueba, con unos tiempos de descanso y además que el tiempo, el metereológico, acompañe algo. Estoy preparando junto a otros amigos una prueba de carrera a pie el 28 de septiembre, la Subida Pedestre Desfiladero de la Hermida 2014 entre los pueblos de Panes en Asturias y Potes en Cantabria, con una longitud de 28,5 kilómetros.

Para ello intento extender mis carreras a pie progresivamente con un día de descanso entre carrera y carrera, así hasta conseguir llegar a los 22-24 km. Con esa distancia puedo ir bastante convencido de aguantar las exigencias de la prueba, que además de ser un recorrido largo es todo en su totalidad en subida, lo que hace casi imposible recuperar el tono muscular. Entre salida y salida intento incluir una de bicicleta, que me ayuda en el aspecto cardiaco, a mejorar el régimen de pulsaciones. Por eso hoy tenía la obligación de hacer una salida algo más exigente que la de hace dos días. Había que probar a subir un puerto y ese siempre es el de Los Santos de la Humosa.

Salí por la mañana a las 9h15 con excelente temperatura en dirección a Alcalá. El tramo de tierra inicial lo están arreglando y parece que por fin me voy a liberar de ese recorrido infernal que siempre me ha castigado, especialmente en los regresos. Atravesar Alcalá y encarar la subida, donde quería estar nada más salir de casa. La verdad es que las sensaciones han sido muy buena viniendo del otro día que fueron bastante malas. Creo que el cansancio que arrastraba en las piernas me hizo bastante mal el lunes, pero dosificando esfuerzos he encontrado el equilibrio adecuado para rendir en los dos ejercicios, a pie y en bicicleta. En Los Santos hice un alto para fotografiar su curiosa plaza de toros, abierta al público, tal y como se ve en las fotos.




Subí tres rampas más para alcanzar la cima de mi ruta y descender hacia Anchuelo de forma alocada...ese tramo me encanta y me pone las pilas a la vez. Sin llegar a tocar Anchuelo giré a la derecha para dirigirme al Parque Natural de Alcalá. Este tramo que es todo de sube y baja hace pupa a las piernas, pero aguanté bien. Ya en el Parque noté que el suelo está perfecto, donde se puede deslizar la bicicleta a todo lo que da en sus vertiginosas bajadas y subidas que hacen recordar sensaciones muy parecidas a las de una montaña rusa. Al final del parque rellené el bidón con agua y me dirigí hacia casa atravesando Alcalá.

Las sensaciones han sido muy buenas. Ahora a recuperar las piernas para la salida a pie de mañana.

Datos de la ruta:

Recorrido: Meco - Alcalá - Los Santos - Anchuelo - Parque Natural - Alcalá - Meco.
Distancia: 49,65 km.
Tiempo efectivo: 2h22'
Tiempo total: 9:15 - 12:00
Promedio: 21,03 km/hora.
Desnivel: 360 metros.
Terreno: pista-asfalto (75-25) %.

lunes, 18 de agosto de 2014

Con piernas de plastilina. 18 de agosto.


Route 1.086.228 - powered by www.bikemap.net

Dejar algo durante un tiempo no es malo, dejar algo durante mucho tiempo y pretender que todo siga igual es una locura y una inconsciencia. El verano trae estas cosas, romper las rutinas, hacer otras cosas, dormir y dormir...comer distinto, tener otros horarios...lo cierto de todo esto es que es muy necesario para el cuerpo y la mente, pero es horrible para sostener un punto de equilibrio en el que nos habituamos durante el año.

Salir a hacer una ruta pequeña y llegar con la sensación de haber hecho una especial, con esto ya está todo dicho. A la mitad del camino ya estaba pensando que aún me faltaban muchos kilómetros para llegar al final de la ruta. Y me río al escribir esto, porque hasta hace no demasiado tiempo mis rutas eran de no menos de 60-70 kilómetros, y los primeros 30 eran casi de calentamiento. Hay que acostumbrarse a todo en la vida incluso a sentir la piernas de plastilina, sin la fuerza que hasta hace poco sentía. Lo bueno de todo esto es que hace reflexionar sobre el asunto, saber que se puede volver a recuperar el tono muscular, la fortaleza de piernas y de cabeza para afrontar de nuevo etapas grandes y maravillosas. Durante esta semana intentaré darme una paliza a etapas, incrementando poquito a poco el recorrido y la dureza, también alternando con algunas carreras a pie. Espero que el tiempo se relaje y me de un respiro, ya que el calor es tan malo como un día de viento, al menos para mí.

Salí esta mañana a las 10h con intención de estirar la piernas, de recuperar sensaciones. Me costó más de la mitad del recorrido tener esas sensaciones tan buenas que te traslada el ciclismo. La primera mitad fue solo sufrimiento, viendo que no avanzaba a un ritmo normal. Es cierto que el viento golpeaba de cara a rachas, pero no creo que fuera el único culpable de mi ritmo tan desastroso. Llegado al puerto de Valdeavero pensé si reducir aún más mi ruta, pero al final opté por lo lógico, que es hacer al menos 35 km. Bajé el puerto con ganas y llegué a Torrejón del Rey. Desde allí las sensaciones fueron mejorando pero no fueron del todo buenas.




Al llegar a casa tenía la sensación de haber subido un puerto de primera La experiencia me dice que hay que tener paciencia y saber que todo llega en la vida, luchando y peleando todo se consigue, y yo ya he empezado a pelear por mejorar mi estado encima de la bicicleta.

Datos de la ruta:


Recorrido: Meco - Valdeavero - Torrejón del Rey - Valdeavero - Villanueva de la Torre - Azuqueca de Henares - - Meco.
Distancia: 37,28 km.
Tiempo efectivo: 1h46'
Tiempo total: 10:00 - 12:00
Promedio: 20,98 km/hora.
Desnivel: 270 metros.
Terreno: pista-asfalto (40-60) %

jueves, 31 de julio de 2014

Vuelve Hulk. 29 de julio.


Route 2.726.050 - powered by www.bikemap.net

¿Quién no ha soñado alguna vez volver a ser un niño? Ser el niño que fuimos, el que corría en el barrio, el que se despertaba perezoso todas las mañanas para ir al colegio, el que mamá obligaba a comerse las legumbres, el que reía mil y una veces al día por cualquier motivo... Pero ese retorno sólo es posible si cerramos los ojos y comenzamos a soñar, a sentir el viento en nuestra cara al correr, a oír las risas de los amigos...

Puede que sea un sueño, pero hay sueños que se hacen realidad. Un sueño bonito, que saca la sonrisa fresca y radiante de las caras de los amigos, de los que te quieren. El 29 de julio mi amigo Arturo volvió a subirse a una bicicleta para sentir todo lo que él ya sabe pero no se acuerda. Arturo fue ciclista, vivió encima de una bici, pensando solo en los pedales y en rodar. La vida le ha castigado y obligado a abandonar ese amor durante muchos años pensando que nunca volvería a disfrutar de la esencia del ciclismo. Pero hay hombres y mujeres que están hechos de una pasta especial, de esa que ni tan siquiera los científicos pueden explicar porque igual ni va escrito en nuestros genes. Gente que si la vida les golpea una vez ellos la golpean dos veces...todo un ejemplo a seguir, para fijarse y tomar nota.

Yo tengo la suerte de haber conocido al Arturo ciclista, al de aquellos años. Era un panzer de la bicicleta subiendo y bajando...enorme energía. El de ahora está en período de adaptación y quiere ser mejor que aquel otro...Que nadie tenga la menor duda que lo conseguirá, que mejorará la versión inicial y conseguirá ser un biker a su máximo nivel.

Hace unas semanas me comentó que tenía decidido volver, que se compraría una bici a su gusto. Sus gustos son refinados, siempre lo fueron...siempre tuvo una bici montada y tres en piezas a cada cual mejor...Y en efecto, bici con doble suspensión y los componentes de lo mejor del mercado. Me dijo de hacer una salida de contacto y le preparé una a su medida, con una ligera pendiente en el tramo inicial, un falso llano más bien, luego un largo descenso y terminando con un poquito de pista para retornar a casa y no superar los 30 km.

Todo salió a pedir de boca. En el comienzo de la ruta tomamos muchas precauciones para ir recuperando sensaciones encima de la bicicleta. Todo fue lento pero todo fue muy seguro que era lo que en esa salida primaba sobre todo lo demás. Llegamos hasta Villanueva disfrutando del pedaleo y del tiempo que nos regaló un día maravilloso. De Villanueva al puerto de Valdeavero picaba hacia arriba y fue el momento de más exigencia física para Arturo. Quede claro que él es un tío que hacía 100 km hace años pero que la falta de entrenamiento y mil problemas que han llovido dejan hasta Hulk sin tono muscular. Pero el tiempo todo lo arregla...ya lo podréis ver todos.




 Llegamos al puerto e hicimos el descanso del día. Recuperamos con algo de bebida y estiramos. Nos dimos la vuelta para encarar de nuevo a Villanueva, bajando muy ligeros los dos, fuerte en dos tramos concretos donde la bici se colocó a casi 50 km/hora. Atravesamos Villanueva y nos lanzamos a la mayor bajada del día hacia Azuqueca. Ahí Arturo me pidió que le pisara más que me comía la rueda trasera...Ya os digo que tiempo al tiempo... Desde allí volvimos a casa por pista muy asentada lo que nos permitió alcanzar nuestro objetivo de rodar en el primer test, disfrutar de la naturaleza y de la mejor compañía.

Volvió Hulk...que nadie diga luego que no avisé.


Datos de la ruta:


Recorrido: Meco - Villanueva de la Torre -  Puerto de Valdeavero - Villanueva de la Torre - Azuqueca de Henares - - Meco.
Distancia: 27,50 km.
Tiempo efectivo: 2h13'
Tiempo total: 08:30 - 11:00
Promedio: 35,12 km/hora.
Desnivel: 150 metros.
Terreno: pista-asfalto (15-85) %.

martes, 22 de julio de 2014

En canoa por las hoces del río Duratón. 19 de julio.


Nueva experiencia, nuevos motivos para vivir, para alegrarse y para animarse a probar deportes distintos, visitar entornos maravillosos, compartir el tiempo con gente que merece la pena, buena de corazón.

Medio Madrid ya había visitado esta zona maravillosa de Segovia y yo llevaba tiempo con muchas ganas de hacer una visita al entorno natural y a los pueblos para hacer un turismo gastronómico. La oportunidad llega cuando menos te la esperas. Cuando Tirso me ofreció hacer una ruta por las hoces del río Duratón en su canoa no dudé un instante. Las oportunidades no aparecen muchas veces, hay que cazarlas al vuelo. Me contó de lo que se trababa, de realizar una incursión en el río, entre buitres y paredes altas a ambos lados que engrandecen mucho el lugar y empequeñecen al visitante.

La mañana comenzó pronto, saliendo de casa a las 8h rumbo a Madrid a recoger a Tirso. Él ya preparado con las dos mochilas en las que va embalada la canoa las colocó en el maletero del coche y carretera y manta como suele decirse. A1 dirección Sepúlveda para allí comunicar que íbamos a estar en las hoces durante ese día. El pueblo es una pasada, maravilloso, lleno de asadores y con unas vistas espléndidas.


Desde allí nos trasladamos hasta Sebúlcor donde tuvimos que localizar el Portillo del Pez que es el acceso ya a la calita del río Duratón en el que se embarca para las rutas.

Accedimos a la playa y llegó el momento de montar la canoa. Cuando uno piensa en una embarcación piensa en piezas rígidas, sean de plástico, madera o metal. Pues mis ojos se llenaron casi de lágrimas al ver que lo que salía de las mochilas eran tubitos de metal y una gran lona...nada más!!! Pero cierto es que al final esos componentes formaron una canoa espléndida, amplia y segura. Costó más de la cuenta porque al montarla una de las piezas que hacen de suelo se desplazó y tuvimos que deshacer parte del trabajo hecho. Llegué a desesperarme un poco, es cierto, pero cuando echamos a navegar todo se me olvidó.




Ese fue el momento mágico del día. Empujar la canoa, remar unos metros y encontrarse en mitad del cañón...no sé cual es la palabra que define mejor lo que vi y sentí, pero si digo espectacular posiblemente me quede corto. La naturaleza tiene muchas formas que el hombre no disfruta a diario: esta es una de esas. Agua abundante en el río, color verde maravilloso, paredes altas a ambos lados llenas de buitreras, plantas acuáticas en el río. No sé cómo explicar todo...la maravilla que se presentó ante mis ojos.










Tirso había planificado muy bien el recorrido. Saliendo de la cala iniciamos nuestro recorrido hacia la derecha hasta llegar al punto 1 marcado en el mapa. Allí estaba el límite permitido, ya que todo en el parque está regulado para que todos disfrutemos, pero no molestemos al entorno. Hasta el punto 1 y el retorno hasta la playa fue un recorrido muy plácido donde la canoa se deslizaba sin apenas resistencia. Una vez pasado el punto de embarque nos dirigimos hacia el punto 2. Empezó a soplar el viento de forma racheada al principio y luego de manera contante y fuerte. Las hoces van haciendo curvas y por eso en algunos tramos el viento soplaba de cara y otros de espalda. Llegamos hasta el punto 2 y atracamos para comer. Bocadillo estupendo de tortilla y unas brevas que nos sirvió el mismo parque, la misma naturaleza al alcance de nuestra mano.









Embarcamos de nuevo y para ese tramo decidimos cambiar nuestro orden en la canoa, Tirso delante y detrás. Tuve que aprender a palear y corregir la dirección en un curso acelerado de 5 minutos, que fue el margen de tiempo que la naturaleza nos dio hasta que el viento comenzó a soplar de lo más fuerte. Lo pasamos mal en el retorno al embarcadero, tanto que en dos ocasiones por más que remáramos fuerte no fuimos capaces de avanzar ni un metro. Hubo que luchar mucho, pelear...pero es lo bonito de estos deportes, la improvisación.






Lo conseguimos y atracamos felizmente. Comenzaba a llover en un día que nos respetó en todo: cielo nublado, temperatura ideal y nada de lluvia. La vuelta a casa fue toda hablando de lo que vivimos en las hoces y aún a fecha de hoy llevo la sonrisa dibujada en mi cara. Que nadie se le olvide pasar por allí al menos una vez en su vida, me daréis las gracias por este consejo.

lunes, 21 de julio de 2014

Lo dificil de ser regular. 28 de junio.


Route 1.086.228 - powered by www.bikemap.net


Hace ya casi un mes que hice esta ruta y por falta de tiempo no he podido contarla en el blog. Aunque es una ruta que ya he repetido mil veces, no quiero dejar de subir todas y cada una de las que hago. Ya casi ni me acuerdo, para ser sinceros, pero lo cierto es que es la última que he hecho hasta la fecha y que tengo ya unas ganas locas de subirme de nuevo al pedaleo.

Recuerdo que el 28 de junio hizo algo de viento que me complicó algunos tramos y que la distancia no fue excesiva pero sí la suficiente para darme cuenta que estoy dejando mucho de lado mi deporte base, que es la bicicleta. Últimamente estoy más centrado en la carrera a pie porque requiere menos tiempo en el día a día y también porque estoy preparando una carrera para finales de septiembre.



El resto ahora está en conseguir la continuidad que necesito para hacer grandes rutas y con buenas sensaciones.

Datos de la ruta:


Recorrido: Meco - Valdeavero - Torrejón del Rey - Valdeavero - Villanueva de la Torre - Azuqueca de Henares - - Meco.
Distancia: 34,31 km.
Tiempo efectivo: 1h34'
Tiempo total: 17:30 - 19:15
Promedio: 21,76 km/hora.
Desnivel: 270 metros.
Terreno: pista-asfalto (40-60) %.
 
 

viernes, 16 de mayo de 2014

San Isidro Biker. 15 de mayo.


Route 2.603.162 - powered by www.bikemap.net

Cuando una oportunidad se presenta hay que agarrarla al vuelo. No es frecuente disponer de todo un día para uno mismo, y cuando eso ocurre hay que aprovechar la ocasión al máximo, dedicando el tiempo a lo que más te gusta. En mi caso son muchas las aficiones que tengo...lectura, cocina, deporte, jardinería...pero es el deporte y la bicicleta en particular lo que más tiempo demanda. Todo el mundo dice que el 15 de junio es San Isidro Labrador...y yo a partir de ahora lo voy a bautizar como San Isidro Biker, porque para mí es una gran oportunidad de dedicarle todo el día a esta afición.

Como todo el día era para mí decidí que era el día que hacer, o al menos intentar, algo a lo grande. ¿Y qué es grande...? Para mí, alcanzar los 100 kms en una etapa. Por eso, había que organizar una ruta lo suficientemente larga para superar la cifra mágica, y por otro lado que el recorrido no se alejara mucho de casa para, en el caso de no soportar el esfuerzo, poder terminar con seguridad. Creo que acerté, ya que en el km 73 ya estaba de regreso en Meco y con opciones de retirarme o continuar.

A las 10 de la mañana salí de casa con todo el ánimo del mundo...no a comérmelo. Alcancé Alcalá por el camino del Santo Tomás y atrevesé la city con cuidado. Se nota que muchos de los alcalaínos trabajan en Madrid porque había bastante tráfico. Poco a poco llegué a la base del primer puerto del día: la subida a Los Santos. Como mi objetivo del día estaba en superar los 100, me tomé con calma todas las cuestas, subiendo con plato mediano y el piñón más grande de mi KTM. De este modo, la exigencia es grande pero no excesiva. De ningún modo quería extresar demasiado las piernas, sí exigirlas pero no quemarlas antes de tiempo.

La subida fue buena, por el camino recto que lleva hasta la carretera de Los Santos a la A2, ya en su tramo final, antes de hacer las dos curvas últimas de entrada al pueblo. Desde el mirador que hay justo encima de la curiosa plaza de todos del pueblo hice una foto y me tomé el primer respiro del día.


Terminé la subida hasta alcanzar el camino de bajada del puerto por el otro lado, el que lleva hasta Anchuelo. Como siempre, esta bajada es todo adrenalina con mucho cuidado. Lo disfruté mucho y sin sustos, que es lo más importante. Antes de llegar al pueblo, tomé el desvío a la derecha, en dirección al Parque Natural de los Cerros de Alcalá. Un sube y baja contínuo picando en general hacia arriba. En la puerta de entrada al Parque giré a la izquierda para tomar el camino de bajada hacia Los Hueros.

Este camino lo he utilizado poco y hace mucho tiempo. Me sorprendió lo bien que está conservado ahora mismo. La bajada, tendida, sin grandes desniveles, me relajó mucho. Tras cruzar dos carreteras, la de Anchuelo y luego la de Villalbilla, llegué a Los Hueros donde sin parar continué hacia las urbanizaciones que llevan hasta El Zulema con su bajada trepidante. Abajo me dirigí hasta el parking del Parque Natural donde hice mi segunda parada. Más chocolatina y más bebida.

Tocaba la segunda subida del día, más bien un rompe piernas de sube y baja duro que termina en una subida final dura, donde hay que agarrarse al manillar y apretar todo lo que uno tenga a su disposición. El terreno está fabuloso en el Parque...hace tiempo que lo arreglaron y sigue aguantando sin socavones ni grandes agujeros. Salí del parte por la puerta de arriba y deshice el recorrido anterior hasta llegar al cruce de Anchuelo.

Comienzo de la tercera subida del día. Una subida en tres escalones, larga y dura, exigente ya con el calor que hacía. Seguía con mi estrategia de no quemar mis piernas antes de tiempo, por lo que subía ritmo sin darme ningún calentón innecesario. Aún así, la subida es la subida, y alcanzar la cima es solo cuestión de sufrimiento...que esto no es el Circo ;-) Decidí hacer toda la bajada por la ruta larga, la que bordea la montaña y ya abajo hacer otra parada más. La bajada, siempre emocionante, esta vez estaba peligrosa de verdad. Ahora mismo hay unos cortes en el camino que son muy peligrosos. Con cuidado no pasa nada, pero alguno se puede llevar un buen susto si no tiene la debida precaución. De nuevo parada, chocolatina, más agua y fotografías.




En ese punto mi contador de kilometraje marcaba ya los 55 km, el sol apretaba y las piernas hasta ese momento sin ningún dolor, ya comenzaban a sentir el tiempo de ejercicio. Llegué a Alcalá para dirigirme hasta Meco por el camino de tierra del Santo Tomás. Tuve que hacer otra parada técnica, ya la penúltima, en Meco para estirar las piernas y la espalda, y volver a comer una nueva chocolatina. En toda la ruta me bebí los dos litros de agua de mi bolsa y lo cierto es que debí de haber echado también el bidón, porque al final sí lo eché en falta.

Pues continué camino saliendo de Meco hacia Villanueva. Ya todo lo que quedaba por delante era asfalto y eso me animó mucho. Empezaba a estar agotado, dolores en espalda y piernas, con mucho calor...pero yo necesitaba alcanzar mi reto y en estos detalles es donde se aprende a sufrir y a luchar por lo que uno desea en la vida. Por lo tanto, no miré hacia atrás y me lancé a continuar. En Villanueva giré hacia la carretera de Valdeavero. Este tramo fue duro, por el cansancio, por el calor y porque noté algo de aire en contra. Más lento de lo habitual llegué hasta el puerto de Valdeavero donde respiré hondo y me tiré de cabeza aprovechando su pendiente y sus curvas. Pasé Valdeavero y llegué hasta Torrejón del Rey donde ya hice mi última parada, absolutamente necesaria. Y desde ahí ya sin parar a casa. Lo más duro fue subir el puerto de Valdeavero, que siempre es exigente pero también es maravilloso ver las curvas. Desde arriba ya solo fue intentar deslizar la bicicleta para ir sostenidos a 30 km/h.



Lo conseguí y llegué a casa. Muerto y feliz, agotado y contento, sin fuerzas pero con ganas de más. En casa me dí cuenta que me había quemado brazos y piernas. Al salir no pensé en que el sol apretaría tanto y ahora estoy a base de AfterSun...bueno, siempre hay que aprender de los errores...Esperando ya la próxima salida, el próximo reto.

Datos de la ruta:


Recorrido: Meco - Alcalá - Los Santos - Anchuelo - Parque Natural - Los Hueros - El Zulema - Parque Natural - Anchuelo - Los Santos - Alcalá - Meco - Villanueva - Valdeavero - Torrejón del Rey - Valdeavero - Villanueva - Meco.
Distancia: 104,46 km.
Tiempo efectivo: 5h11'
Tiempo total: 10:00 - 16:00
Promedio: 20,12 km/hora.
Desnivel: 910 metros.
Terreno: pista-asfalto (70-30) %.