jueves, 10 de abril de 2014

Media Maratón Villa de Madrid 2014. 6 de abril.


Route 2.549.173 - powered by www.runmap.net

Tenía que pasar, estaba escrito que alguna vez había que correr una Media. Elegir, siempre hay que elegir la mejor de las alternativas, y por eso pensé que había que hacer algo grande en Madrid, con mucha gente y a ser posible rodeado de amigos.

En enero empecé a lanzar el globo sonda a algunos de mis amigos, aquellos que yo pensaba no iban a arrugarse en este reto personal. Porque no hay que olvidarse que es una lucha personal contra el crono, contra ti mismo. Aquí no importa si entras el 3.000 o el 12.000...aquí lo importante es ser capaz de cubrir la distancia, a ser posible sin pararse y al mejor ritmo que el cuerpo te permita. En un primer sondeo los que opinaban a favor fueron muchos, pero al final no todos acudieron a la cita. Seguro que a la próxima ni se lo piensan y se presentan.

Así, los entrenamientos comenzaron en enero. El grupo de amigos nos conectamos todos a la app para móviles Endomondo y ahí creamos un reto para saber quien acumulaba más kilómetros antes de la prueba. Fue emocionante y motivador. De alguna manera así sigues los entrenamientos del resto, aprendes y además, te exiges. En esta faceta fue mi amigo de la infancia Roberto el que acumuló una locura de kms., casi los 300 antes de la prueba. Luego yo que llegué a los 180 y finalmente el tercer cajón fue para César que alcanzó los 115. Al resto ya no les menciono porque no se lo merecen... ;-) al quedarse todos por debajo de los 100 kms., acumulados.

Mis entrenamientos fueron complicados. Yo nunca fui un corredor de fondo, más bien todo lo contrario. De jovencito era de los más rápidos en las pruebas de velocidad, de salto y alguna por el estilo. Pero cuando había que afrontar el famoso kilómetros me quedaba de los intermedios. Sin embargo, con la edad nos vamos haciendo más diesel...perdemos explosividad y se gana en aguante. Antes de comenzar con los entrenamientos para la Media, mis entrenamientos eran de 1 ó 2 sesiones semanales de 6 a 10 kms. En alguna ocasión hice alguna especial de 18 kms., pero para nada son mis distancias habituales esas tan largas. Sin embargo, afrontar un reto de una Media exige acostumbrar al cuerpo y a la mente a distancias más largas y de más tiempo. Lo que podemos resumir en un: "Aprender a sufrir".

Por eso había que plantearse 2 ó 3 salidas semanales de 10 a 16 kms. Y así estuve durante un mes, aprendiendo lo que suponen esas distancias, en la mente, en el físico, en todo. Y todo fue bien hasta que el sobre entrenamiento me llevó a pequeñas lesiones y molestias, que me llevaron a parar durante tres semanas. Pero ese inicio fue bueno, porque pude hacer fondo, llegar hasta los 15 y saber ya dentro de mí que era posible acabar con buen ritmo una Media. A partir del parón obligado, mis salidas fueron más reducidas, más controladas.

El resto de compañeros intentaban todos también probarse en distancias cada vez más largas que conllevara más tiempo de carrera. Todos excepto uno: Roberto. Este chico va por libre en cuanto a lo que se refiere la lógica del cuerpo...Sus entrenamientos eran motivo de risas y aplausos por parte del resto, porque la verdad, es que ha devorado kilómetros como nadie. ¡¡Bravo Roberto!!

Y llegó el día 6 de abril, el marcado en nuestros calendarios. Quedamos en madrugar para así no tener problemas de última hora. Estiramos y calentamos durante media hora, rodeados de miles de personas, todas también con dorsales de la Media y la de 5.000. Una fiesta del deporte increíble en el parque de El Retiro. Quince minutos antes de que dieran las 9 de la mañana nos situamos ya en el punto de salida. Como todo está tan bien organizado, cada cual se podía situar en su cajón más idóneo. Nosotros decidimos estar juntos y salir en el cajón que nos venía más a mano, el de 1h55' Hicimos ese gesto de unión que todos los equipos hacen de juntar las manos antes de un reto y ya estábamos listos para partir.



Comenzó la prueba a las 9h15 pero nosotros, al estar tan retrasados salimos unos 10 minutos más tarde. Muchísima gente delante nuestra que nos obligó a ir zigzagueando continuamente, a casi detenernos en algunos tramos de estrechamientos, a no coger nuestro ritmo real de carrera. Ese fue el mayor problema que yo ahora recuerdo y que para el futuro hay que remediar. Hay que situarse mucho más adelantados para evitar tener tanta gente tapando nuestro ritmo.



Mi carrera, que es la que yo puedo contar fue increíble. Y no solo fueron mis sensaciones, fueron los números los que hablaron. Los números no engañan y al final de la Media conseguí un tiempo medio por kilómetro de 4:50, para terminar en 1h42'00' además de mejorar mi marca de los 10.000 dejándola por debajo de los 46 minutos, o también de correr más de 13 kms en una hora. Son datos que coinciden con mis sensaciones de carrera.

Es cierto que la gente, el resto de participantes, te llevan en volandas por todo el recorrido. Recuerdo que al pasar por las Torres de Plaza de Castilla estaba absurdamente fresco cuando casi había recorrido ya 10 kms. Luego el tramo de aproximación hasta El Retiro fue un continuo sube y baja, con tendencia hacia abajo, pero que en momentos puntuales hacía pupa. Y llegar a El Retiro y bajar por Menéndez Pelayo fue un balón de oxígeno tremendo. El calor me estaba empezando a dañar, sudando como si no hubiera mañana.

Todo fue bien hasta que hubo que encarar la subida a Alfonso XII. Ahí acabó mi camino de rosas y comencé a comer espinas. No tengo palabras para decir lo mal que lo pasé subiendo el primer tramo, corto pero durísimo. Mucha gente se hacía a un lado e intentaba subirlo a pie, con tranquilidad. Yo me resistí y mi corazón lo pagó mucho. Me entró un agobio tremendo. A la altura del Casón del Buen Retiro estaba realmente muerto y no veía la hora de terminar. Puse todo lo que tenía, que ya no era mucho, y conseguí alcanzar meta.

Nos reunimos todos en el punto de encuentro que habíamos fijado de antemano, y ahí nos abrazamos y sonreímos, nos contamos cada una de nuestras historias. Fue una verdadera fiesta a la que os animo a participar a todos.


miércoles, 19 de marzo de 2014

Roberto y sus amigos. 16 de marzo.


Route 2.500.947 - powered by www.bikemap.net

Domingo. 9 de la mañana. Plaza de toros de Torres de la Alameda. Reunión de bikers para trazar una ruta que solo uno o dos saben y que el resto acatan y agradecen.

Llegué a Torres a las 8h30 hasta casa de Roberto. Bajar la bici del raíl y prepararnos llevó un rato. El justo para cumplir con el horario fijado para el encuentro del grupo. A las 9 en punto todos nos encontrábamos junto a la plaza, charlando animadamente. Roberto ejerció de Cicerone presentándome a varios de los más cercanos amigos. Yo que tengo una memoria algo floja, apenas recuerdo quien es quien ahora mismo. Lo que sí recuerdo es el excelente ambiente que había en el grupo, que es lo mímino que se puede esperar de un encuentro de este tipo, en domingo y a esa hora...sino es para volverse a la cama a dormir como está mandado.

Y comenzó el baile...todos a rodar en dirección a Loeches. Qué maravilla de rodar en esos primeros kilómetros... los 5 que separan los dos pueblos. Y ahí se acabó lo sencillo. Comenzó lo divertido para la mayoría... Afrontamos un tramo de algo más de 5 km, que su primera mitad era en subida, con mucho canto rodado, grande y en algunos puntos bastante suelto. Un recorrido donde solo había un trazado definido de subida y donde la técnica te permite subir pedaleando. Yo ya ocupaba la última plaza, cerraba el grupo y ahí estuve toda la jornada, porque es el peor terreno en el que me encuentro. Siempre que hay mucha piedra y roca no encuentro mi sitio. Ya alcanzado el final de la subida llegamos a un llano para acabar en un pequeño sendero en una bajada corta y fuerte con algún escalón por medio. Ese escalón que un compañero no vio y que le hizo volar a un lado para caer al suelo. El susto inicial fue grande ya que nadie sabía si solo era un susto o algo más serio. Afortunadamente solo fue un susto, un golpe fuerte pero sin consecuencias. Todos lo tuvimos claro...la culpa la tuvo Roberto por dejarle pasar ;-)

Entramos en Campo Real, atravesamos sus calles y tomamos otro camino. Desde este punto hasta aproximadamente el km 28 tengo un vacío mental de lo que hicimos. Solo recuerdo mucho tramo de rocas y piedras, senderos estrechos en zig zag y mucha paciencia de los últimos integrantes del grupo que siempre esperaban con bendita resignación. De entre todos ellos, el Oscar se la tengo que dar a Roberto que no me perdía de vista. A pesar de rodar infinitamente mejor que yo en ese tipo de terrenos él avanzaba pero no me perdía ni un momento. Ya lo dijo alguien alguna vez, "quien tiene un amigo, tiene un tesoro".



Llevamos cerca de ese km 28 para atravesar un tubo de esos de hormigón que hay por debajo de las carreteras para que pasen los animales y las aguas. El resto del recorrido hasta llegar al polígono de Campo Real no lo recuerdo ya tan exigente a nivel técnico, pero yo ya estaba roto en cuanto al estrés que me causaron los kilómetros anteriores. Tengo que aprender a rodar en terrenos rocosos y seguro que lo voy a conseguir. Lo cierto es que encontraba ya los gemelos y la espalda muy cargados y no podía empujar como habitualmente consigo.

Desde el polígono el camino mejoró infinitamente para mí. Es el tipo de terreno que solo necesitas piernas para unirte al grupo. Dificultad técnica cero pelotero. El problema: que ya estaba fundido y fui incapaz de seguir al pelotón. Así, pedí a Roberto que "por sus muertos" recortáramos hacia casa del modo más ligero posible. En el km 39 tomamos carretera para alcanzar Pozuelo del Rey y de allí a Torres de la Alameda.




En este último tramo, tuvimos hasta la fortuna de encontrarnos con una carrera ciclista. Animamos a los chavales que iban que se las pelaban... Alcanzamos nuestro destino fácil bajando a más de 55 km/h para entrar en Torres.

No puedo decir que la ruta fuera divertida para mí, pero sí fue positiva al estar con tanta gente buena, compartiendo lo que a todos nos gusta, deporte y naturaleza.

Datos de la ruta:

Recorrido: Torres de la Alameda - Loeches - Campo Real - R3 - Campo Real (polígono) - Pozuelo del Rey - Torres de la Alameda.
Distancia: 48,94 km.
Tiempo efectivo: 3h12'
Tiempo total: 9:15 - 13:00
Promedio: 15,32 km/hora.
Desnivel: 490 metros.
Terreno: pista-asfalto (85-15) %.

martes, 11 de marzo de 2014

Día de regalo, día aprovechado. 7 de marzo.


Route 2.494.064 - powered by www.bikemap.net

Cada uno de nuestros días es un regalo, pero unos más que otros. El viernes fue un regalo caído del cielo y bien aprovechado. Porque nada hay mejor en la vida que hacer algo y saber que no se está perdiendo el tiempo, que eso en lo que se se está es oro para ti.

El viernes tenía día libre y por eso hice una llamada a quien sé que no me fallará nunca. Un amigo de esos que se cuentan los con deditos de una mano, un amigo con el que crecí. Roberto cambió planes, modificó su hoja de ruta para ese día para dedicarla a una pasión compartida conmigo: EL DEPORTE. Claro...en mayúsculas, porque para los dos tiene ese sentido y prioridad en nuestro modo de entender la vida. Nos da el oxígeno que en muchas ocasiones perdemos, la ilusión del niño que ya no somos, y también la esperanza de seguir siendo "jóvenes" cuando no tardando mucho dejarán de llamarnos así hasta los abuelos.

Quedamos para retomar la rutina de bicicleta, aunque estemos a menos de un mes de hacer la media maratón Villa de Madrid. Son ejercicios que se complementan, se ayudan uno al otro. Y teniendo en mente esa jornada de carrera y otra más alejada de bicicleta con un gran grupo, pues pensamos que era el momento de dedicarnos toda la mañana y ponernos a prueba.

La prueba era dura, muy dura cuando llevas 3 meses de inactividad ciclista. Conocida sí, pero no por eso sencilla. Comenzamos a las 8h15 de la mañana a rodar. Primero algo de asfalto para calentar, en dirección a Camarma. Poco tráfico y buenas sensaciones. La primera hora de la mañana estaba fresca, que no fría. Con el equipamiento de invierno se rodaba bien. En Camarma tomamos el camino ya de tierra hacia Alcalá. Allí, por ser día laborable había más tráfico del deseado, pero con cuidado llegamos a tomar nuestro camino hacia la subida de Los Santos.

Primera exigencia del día y primer momento en el que se apreciaba la falta de ritmo encima de la bici. Buen tono muscular, buen ritmo cardíaco, pero falta de costumbre...es lo típico que se da en estas ocasiones. Conseguimos hacer cumbre con algo de sufrimiento e hicimos la primera parada técnica para tomar sólido y líquido.

Desde allí nos deslizamos en la bajada hacia Anchuelo. Como siempre una maravilla, tomada con cierto cuidado por si en las curvas, algo cerradas, nos encontramos una sorpresa en forma de ciclista, senderista o animal... En Anchuelo subimos hasta sus antenas. Como siempre, esa cuesta...que es de las más (sino es la más) duras de la zona. Siempre que la veo pienso que no se puede subir, aunque al final se consigue con muchísimo esfuerzo.

Desde allí nos lanzamos a la bajada increíble que hay hacia Villalbilla donde conectamos de nuevo con el asfalto por unos poquitos kms. Subida en dirección a Valverde pero sin llegar al pueblo. Antes nos desviamos a la derecha para tomar el camino que nos traslada hasta Los Hueros. El camino algo feo por tantos días de lluvia había dejado surcos muy profundos que tuvimos que sortear.




Bajada por asfalto hacia Los Hueros, que esta sí es increíble. Siempre hay que ir con mucho cuidado porque hay algo de tráfico, pero aun así es un lujo subir la adrenalina hasta el límite. Atravesamos Los Hueros en dirección al Viso, que tuvimos que rodear para subir por los pinares. Primera experiencia de Roberto subiendo y según me dijo, le encantó, con esas paredes que presenta. Yo tuve que engranar plato pequeño para llegar arriba. Ya me encontraba agotado, sin fuerzas para hacer un recorrido que se me empezaba a antojar larguísimo. Hicimos cumbre y nos lanzamos a la bajada de asfalto muy roto de la otra cara. También bajamos todo el Zulema hasta alcanzar la fuente del parque natural de Alcalá.

Allí le pedía a Roberto reconsiderar nuestra ruta, que en un principio se alargaba volviendo por Anchuelo, Los Santos, Alcalá y Meco. Y menos mal que llegamos a un acuerdo, porque de lo contrario aún estaría yo por allí dando tumbos. Volvimos por Alcalá, atravesando sus rondas y llegamos a Meco.

Si tengo que resumir esta maravilloso día, yo diría que fue un día increíble de amigos haciendo deporte. Ya cuento los días para repetir esta y muchas más. Quedas emplazado, Roberto.

Datos de la ruta:

Recorrido: Meco - Camarma - Alcalá de Henares - Los Santos de la Humosa - Anchuelo - Villalbilla - Los Hueros - El Viso - El Zulema - Parque Natural - Alcalá de Henares - Meco.
Distancia: 80,11 km.
Tiempo efectivo: 4h33'
Tiempo total: 8:15 - 14:20
Promedio: 17,59 km/hora.
Desnivel: 870 metros.
Terreno: pista-asfalto (70-30) %.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Paraisos en tierra firme. 15 de diciembre.


Route 2.393.869 - powered by www.bikemap.net

Volver a sentir la dureza de una subida, la emoción de un descenso, el frío del invierno...y con la suerte de ir en la mejor compañía. Debía una visita, a Torres de la Alameda. Bicicleta al coche para recorrer la distancia entre casas y allí, con un frío que pelaba, comenzar una ruta que prometía algún desnivel interesante. Roberto me avanzó que el recorrido sería de una exigencia mínima pero con algunos desniveles, para comenzar a recordar lo que fuimos en otros momentos. Dejar la bicicleta durante unos meses te relega a no subir como tu mente recuerda. Pero eso, como casi todo en la vida tiene una solución: trabajar duro para conseguir el objetivo.

Callejeamos por Torres hasta encontrar un tramo de tierra muy bien tirado, que sin darnos cuenta comenzaba a picar hacia arriba, lentamente, hasta que se convertía en una subida con varios repechos de cierta dureza. En un marco ideal de pequeñas montañas, con vegetación baja y olores profundos a naturaleza comenzamos a entrar en calor. El frío era intenso, 1º como mucho a las 9h30 de la mañana, y aunque el sol reinaba en el cielo, el calor no nos alcanzaba. Subida bonita que terminó justo en el siguiente tramo interesante de la mañana: un gran pinar que se encuentra a mitad de camino entre Torres y Valverde. Lo atravesamos por el interior, con bajadas preciosas entre pinos altos. Alrededor de 3 km de tramo que particularmente me entusiasmó. Una vez fuera del pinar, encontramos el camino que nos llevaría hasta Valverde.

Sin llegar a entrar en el pueblo, torcimos a mano derecha para comenzar una subida dura. En ese momento un grupo de bikers nos aventajaban por ese camino, pero en lo alto de la subida ya habían sido cazados por nuestras bicicletas. Desde allí, enlazamos ya con los tramos de tierra que nos llevarían hasta Pozuelo del Rey. Estas pistas son fabulosas (ya las conocía yo), anchas y sin muchas irregularidades en el terreno nos permitieron a ambos lanzar pequeños acelerones y así probar nuestras piernas y resistencia.

Pozuelo lo tocamos en su zona exterior para alcanzar otro tramo de tierra que nos enlazaría con la Urbanización Eurovillas y desde allí a Nueva Baztán, donde paramos para reposar y recuperar líquidos y sólidos.


Desde allí comenzamos a volver pero por un camino distinto. Roberto hacía tiempo que no pasaba por allí, pero demostró que retiene en la memoria bien los tramos. Enlazó varios sin problemas hasta que un camino se terminaba en la nada. Volvimos y buscamos otro sendero que tampoco nos llevó al destino que él buscaba. Al final optamos por recorrer parte de la vuelta por carretera. No lo he dicho hasta ahora; todos los tramos estaban llenos de una capa de helada, que nos hacía ir con mucho cuidado, tanto en tierra como en asfalto. La bajada fue divertida y nos llevó hasta Valverde.

Desde allí ya solo había que deshacer lo recorrido al principio, el tramo hasta el pinar, la subida dentro de pinar y luego la bajada delicada hasta Torres.

Desde luego ha sido la salida que más he disfrutado desde hace mucho tiempo. Esta año ya no me da más tregua, pero el 2014 estoy decidido a rematarlo a base de pedaladas.

Datos de la ruta:

Recorrido: Torres de la Alameda - Valverde de Alcalá - Pozuelo del Rey - Urbanización Eurovillas - Nuevo Baztán - Valverde de Alcalá - Torres de la Alameda.
Distancia: 44,00 km.
Tiempo efectivo: 3h30'
Tiempo total: 9:30 - 13:15
Promedio: 16,00 km/hora.
Desnivel: 430 metros.
Terreno: pista-asfalto (50-50) %.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Regalos de la vida. 7 de diciembre.


Route 2.390.403 - powered by www.bikemap.net

Cuando la vida se pone caprichosa, tanto para lo bueno como para lo malo, tan sólo se puede intentar suavizar el camino cuando se trata de situaciones malas, o se puede intensificar cuando de lo que se trata es algo bueno. El sábado disfruté cada segundo de mi ruta en bici, y no tanto por lo bonito del terreno, que realmente se trata de un recorrido precioso, sino que el disfrute vino de la mano de la compañía que llevé. Roberto, podemos decir que amigo de pañales, con el que he vivido muchos años y muchas situaciones, en la niñez y en la juventud, ha vuelto a mi vida después de veinte años. Facebook nos reencontró hace poco tiempo y el deporte nos ha unido ahora más que nunca. Le pega a todo y sí, también a la bicicleta.

Así es que el sábado, fue muy especial, espectacular. Empezando por el clima, frío pero soleado y sin viento, algo básico en las dos ruedas. El recorrido fue una variante del que habitualmente utilizo para iniciar los períodos de entreno. Incrusté más pista y menos asfalto, y esa fue la clave.

Todo el recorrido fue a un ritmo tranquilo, disfrutando de la conversación, aunque sí que tuvimos algún momento para pegarnos con la bicicleta, que de eso también se trata. Salir de Meco hacia Valdeavero a un ritmo tranquilo, calentando los músculos y tomando las sensaciones de la mañana. Las dos rampas que se encuentran en el camino nos vinieron fantásticas. Llegados a la parte alta del puerto de Valdeavero lo bajamos con algo de precaución por si había algún tramo húmedo, aunque la falta de coches fue fantástica para ya en la zona soleada dejarse tirar hacia abajo.

En el pueblo, callejeamos para tomar pista hacia Valdeaveruelo, que apenas se encuentra a más de 1 km de Valdeavero. Allí, atravesamos el pueblito y cruzamos la N320 para circundar la urbanización Sotolargo. La ida por el lateral izquierdo fue algo complicada porque había mucho canto rodado bastante grande y también porque el sol no llegaba hasta allí cubierto por la vegetación. Por eso nos encontramos con grandes charcos helados que había que bordear cuidadosamente. Paramos un momento para disfrutar del paisaje y tomar unas fotos.




Mirando el gps pudimos ver el final del tramo, girar a la derecha para bajar por el otro lado de nuevo a la N320. Este otro lateral estaba del todo seco ya que el sol incidía directamente. Además estaba libre de piedras y la vegetación era algo diferente a la del otro lado, más baja pero preciosa. Verdes por todos lados y unos olores a naturaleza que extraña tan cerca de las grandes ciudades.

Llegados de nuevo a la N320 tomamos carretera, apenas 1 km, para dejarla de nuevo en la antenas que hay a esa altura de la nacional. Por ese camino, bajando y disfrutando llegamos hasta el polígono industrial de Quer. Desde allí ya bastante carretera, libre de coches, nos lanzó en bajada a tumba abierta hasta Alovera. Salimos de Alovera, cruzamos Azuqueca y entramos en el tramo de tierra que le une a Meco para llegar a casa muy felices por el recorrido, el perfil, el entorno que nos encontramos y de apuntarnos la primera de muchas más.

Datos de la ruta:

Recorrido: Meco - Valdeavero - Valdeaveruelo - Urbanización Sotolargo - Quer - Alovera - Azuqueca de Henares - Meco.
Distancia: 46,78 km.
Tiempo efectivo: 2h39'
Tiempo total: 9:20 - 12:15
Promedio: 17,61 km/hora.
Desnivel: 290 metros.
Terreno: pista-asfalto (50-50) %.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Día dos del retorno. 3 de diciembre.


Route 2.388.509 - powered by www.bikemap.net

Aprovechando la semana de vacaciones, decidí no ceder ningún día a la pereza. Levantarse pronto no es una de mis virtudes, aunque sí es el tesón y la obstinación en alcanzar objetivos. Haciendo una mezcla de ambas condiciones conseguí salir el martes también en bicicleta. Dos días consecutivos rodando, algo de lo que hace meses que no he podido disfrutar.

El buen tiempo incita a ello. Diciembre frío pero soleado y sin viento. Condiciones idóneas para comer kilómetros en pista o asfalto, da igual. Como eso de repetir no va conmigo, encaré uno de los destinos más complicados de mi zona de "trabajo ciclista": Los Santos de la Humosa. Y a pesar de estar muy fuera de forma, todo en esta vida se puede conseguir, de un modo más rápido o más lento. Así es que con ese afán puse rumbo hacia las alturas.

Salir de casa y subirse a la bici fue ya un dolor en esa zona de apoyo... La falta de costumbre y que la badana empieza a tocar a su fin, me condicionó la primera parte del recorrido por pista muy irregular y en consecuencia, recibiendo golpes en cada metro que avanzaba.

La subida a Los Santos fue como ya supuse más lenta de lo esperado, con plato mediano y jugando con los piñones más grandes para no subir de vueltas mi corazón. Alcancé la carretera por el tramo recto, y arriba ya pensé en volver sobre mis pasos pero no de forma directa, sino por el otro ramal de subida al pueblo, por el que muere en la plaza de toros. Cuando llegué arriba, justo en la carretera asfaltada, hice una parada obligada y necesaria. Sufrí como un perro hasta poder disfrutar de toda la panorámica que ofrece la altura, todo el valle del Henares con sus pueblos, la A2 y las vías del tren en versión maqueta, y al fondo Madrid con sus torres y la sierra madrileña.



He dicho que el tiempo acompañaba y es muy cierto. Sin embargo, en la bajada y en las zonas de sombra el frío apretaba mucho, especialmente en el pecho. Aunque se viste con ropa técnica, preparada para transpirar y abrigar al mismo tiempo, las bajadas son peligrosas porque no se genera calor en el cuerpo y sin embargo el aire frío entra con facilidad. Además, la bajada en este caso la tuve que hacer con más cuidado ya que las pastillas de freno han llegado al fin de su vida. Tengo que cambiarlas inmediatamente ya que no es algo con lo que se pueda jugar.

El último tramo del recorrido hasta llegar a casa se me hizo bastante largo y llegué muy cansado. 52 km de la jornada del lunes mas los 40 de la jornada del martes me llevó al límite.

Contento con el resultado de los dos días y ya pensando en más destinos para ir tomando ritmo.

Datos de la ruta:

Recorrido: Meco - Alcalá de Henares - Los Santos de la Humosa - Alcalá de Henares - Meco.
Distancia: 40,59 km.
Tiempo efectivo: 2h05'
Tiempo total: 10:50 - 13:00
Promedio: 19,38 km/hora.
Desnivel: 300 metros.
Terreno: pista-asfalto (50-50) %.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Quiero volver. 2 de diciembre.


Route 1.406.987 - powered by www.bikemap.net

Después de mucho tiempo sin mantener este blog, vuelvo con infinitas ganas de hacer mucho deporte y de contar aquí mis sensaciones. Desde la última entrada a la actual he realizado tres salidas con mi bicicleta, pero por ser rutinarias y además muy aisladas, puedo darlas por olvidadas. Hoy comienzo (o quiero comenzar definitivamente) una nueva etapa de consolidación en la bici, de constancia, de continuidad semana tras semana, ampliando recorridos y distancias, dureza y amistades.

Como no puede ser de otro modo, después de un período prolongado de inactividad hay que comenzar con prudencia. Para eso tengo la ruta que he hecho en esta ocasión, donde hay poco desnivel acumulado, pista y asfalto casi a partes iguales, y además, un tramo de conexión con intermedio para volver a casa si la gasolina se termina antes de tiempo.

Como el tiempo acompaña a excepción del frío de las primeras horas, decidí salir a las 11 de la mañana para evitar congelarme antes de salir. En general, la ruta la hice de un modo más lento de lo habitual. Noto la piernas poco habituadas al pedaleo para seguir el ritmo que mi mente recuerda. Es así, hay que asumirlo. Con constancia y determinación podré llegar al nivel que recuerdo.

Hice una parada intermedia en Quer para reponer fuerzas y tomar alguna foto.


Lo complicado siempre es comenzar y darle algo de continuidad. El primer ladrillo de mi torre ya está puesto.



Datos de la ruta:

Recorrido: Meco - Valdeavero - Torrejón del Rey - Quer - Alovera - Azuqueca - Meco - Villanueva - Valdeavero - Meco.
Distancia: 53,32 km.
Tiempo efectivo: 2h32'
Tiempo total: 10:50 - 13:00
Promedio: 21,00 km/hora.
Desnivel: 400 metros.
Terreno: pista-asfalto (25-75) %.