domingo, 15 de julio de 2012

Rumbo a lo desconocido. 15 de julio.


Ruta en bici 1704342 - powered by Bikemap 

Puede que algo condicionado por el devenir de los acontecimientos en el país, algo aturdido por tanta prima de riesgo, presupuestos agotados, políticos corruptos, y un cada vez más pueblo llano llanísimo, entendí que había que aventurarse a hacer algo diferente, buscar caminos inexplorados, echarle un pulso al valor a ver quien ganaba. Me planté delante de los mapas de Google y tracé una locura resumida en 92 km con un desnivel de casi 1.000 metros y todo sobre tierra. Hablé con mi compañero de rutas Yoni y quedamos en hacer lo que se pudiera, comenzando a las 8h15 en Alcalá.

Por una vez en todo el verano conseguí cumplir mis compromisos en forma de horario y saliendo a las 8h05 de casa, alcancé el punto de encuentro con Yoni a las 8h20. Amaneció un día fabuloso, algo fresquito y con una ligera brisa. El frescor se fue difuminando rápidamente pero la brisa nos acompañó en todo el recorrido por tramos de tiempo.

Yoni sigue sin sacar el tiempo necesario para poner su bicicleta a punto, y a la suciedad que arrastra después de algunas salidas, ya incorpora algunos desajustes en las zonas sensibles lo que lleva a incorporar música de fondo mientra circula. Yo la limpié ayer... solo por veguenza torera, y la verdad es que se agradece salir de casa como un niño con zapatos nuevos, aunque cierto es que toda esa limpieza dura poco y nada.

Hablamos Yoni y yo que iniciaríamos la ruta y en función de las fuerzas haríamos toda o la acortábamos. Comenzamos con cruzar Alcalá en dirección a El Zulema. Tras pasar por la pasarela de madera sobre el Henares, tuvimos que socorrer a un biker que estaba más perdido que un saltamontes en el mar. No conocía la zona y había quedado en el parque natural. Le acompañamos un tramo y volvimos a lo nuestro que era subir por el puerto viejo. Como siempre, admiramos las rampas que ofrece este puerto duro y el paisaje que se dibuja de Alcalá casi nada más comenzar la ascensión. Sabiendo que el día sería duro marcamos un ritmo de recorrido largo, nada de exhibiciones.

Arriba, ya en la urbanización, alcanzamos las urbanizaciones de Los Hueros, las atravesamos y nos dirigimos hacia el camino de tierra que une Los Hueros con Villalvilla. Picando ligeramente hacia arriba pero con buen firme, íbamos acercándonos hacia nuestro destino. Encontramos varios grupos de bikers en la zona de Los Hueros, todos con bicicletas que quitan el hipo y también la sonrisa a quienes las hayan tenido que pagar a plazos.

En Villalvilla tomamos la carretera que dirige a Valverede. Subidon al 10% de un par de kilómetros. A ritmo conseguimos hacer cima y después subidón de adrenalina al bajar por la otra cara del puerto, donde se enlazan varias curvas en ese donde alcancé los 60 km/h. De verdad que es una pasada esa bajada.

Alcanzamos Valverde y tomamos el tramo de tierra que une este pueblo con Pozuelo del Rey. Éste ya es el último tramo conocido por el que hemos transitado en dos ocasiones más. Fabuloso el firme, el mejor de toda la zona de Alcalá. Y el perfil, comenzando con un puerto duro de unos dos kilómetros, luego serpentea arriba y abajo pero ya de forma más suave, disfrutándose encima de la bicicleta.

Llegamos a Pozuelo y ahí ya comenzaba lo inexplorado, lo nuevo para nosotros. No saber hacia dónde te diriges supone una motivación extra, estar más despierto de lo habitual. Hicimos la parada para reponer sólido y algo de líquido en un caño de agua que hay junto a un parque. Empleamos el tiempo justo para no alargar mucho la jornada.

Tomamos un camino estrecho y por tramos pedregoso que hacía recordar ligeramente el firme que hay en la conocida Cercegovia, con rocas adheridas en el suelo obligando al biker a saltar y a extremar la seguridad. Aún con ese pequeño aliciente, ha sido un tramo divertido, con algunas zonas de mucha vegetación lo que nos obligaba a agacharnos casi a la altura del manillar para evitar los golpes de las ramas. En general, el perfil en este segmento ha sido favorable, ligeramente en caida hacia Campo Real.

Comenzamos a utilizar el GPS para orientarnos ya en Campo Real para alcanzar el camino que enlaza con Loeches. Dimos con él rápidamente, y nada más comenzar nos encontramos con un grupo de unos 10 bikers todo igualmente uniformados y con unas bicicletas de aupa. Primero una subida no muy larga y al final no muy exigente, y un poco más adelante una bifurcación donde estaba el grupo decidiendo si derecha o izquierda. Yo había estudiado el terreno y les dije que izquiera, y allí que fuimos todos, ellos un poco más adelantados a nosotros. La sorpresa del día vendría a partir de ese instante. Encontramos un perfil en bajada tremendamente accidentado. ¡Qué pena no haber fotografiado el lugar! Había piedras de un tamaño que hacía imposible descender encima de la bicicleta sin sufrir de pánico, con además un barranco a mano derecha (aunque estaba vallado, es cierto). La inclinación del terreno más la acumulación de tanta piedra y de tanto tamaño nos obligó a echar pie a tierra. Yoni, al final acabó subiéndose de nuevo y bajando con muchas precauciones, y yo descendí unos metros a pie hasta que mejoró la situación. Más adelante encontramos menos piedra pero nos sorprendió lo irregular del terreno con grandes cortes que obligaban a ir de izquierdas a derechas del camino, utilizando el peralte natural del terreno para no caerse. En fin, resultado de un tramo superdivertido y superpeligroso en cantidades iguales.

Después de 6 kilómetros casi todos de descenso arriesgado, alcanzamos Loeches. Pero dimos a un punto en el que estábamos desorientados. Otra vez el GPS nos ayudó a salir de allí hacia Torres de la Alameda. 5 kilómetros de terreno más benévolo, con alguna subida pero de poco interés nos permitió alcanzar el pueblo de destino. Otra vez el GPS salió en nuestra defensa y pudimos, tras cruzar en diagonal Torres, alcanzar el tramo de tierra que le une a Valverde. Este tramo sí le conocemos, por haber pasado por allí ya en varias ocasiones. En su tramo intermedio hay un pinar a un lado y un circuito de motocross. Bastante llano y de buen firme pudimos llegar ya con cansancio a Valverde donde hicimo parada para reponer energías. El sol calentaba a 32º y nos agotaba.



Nos esperaba la subida del día. Esa que bajamos antes con un subidón de adrenalina, ahora estaba por delante de nosotros y en forma ascendente. Comenzamos y terminamos a ritmo, sin probarnos demasiado. Ya acumulábamos 50 kilómetros en nuestras piernas y cualquier inclinación en contra nos sentaba a cuerno quemado. La brisa ayudó a soportar el calor y el esfuerzo de la ascensión. En la cima nos dejamos caer hacia la vertiente de Villalbilla, disfrutando de la velocidad.

Abajo tomamos el mismo camino que utilizamos en la ida, es decir, camino de tierra hacia Los Hueros y bajada de asfalto por El Zulema. Atravesamos Alcalá y nos pusimos en casa en un ratito.

Jornada de las serias, con un poquito de todo. Calor, muchos kilómetros, puertos exigentes, sorpresas, y pueblos nuevos incorporados a los conocidos por estos bikers. A ver si, como todos hemos cantado semanas atrás, no hay dos sin tres, y la próxima semana hacemos otra salida disfrutando de la bicicletas, del entorno y de la buena compañía.

Promedio pulsaciones: 116
Máximo pulsaciones: 160
Promedio calorías consumidas: 619
Total calorías consumidas:1.247
Tiempo In Zone (150-182): 0h19

Datos de la ruta:

Recorrido: Meco - Alcalá de Henares - El Zulema - Los Hueros - Villalbilla - Valverde de Alcalá - Pozuelo del Rey - Campo Real - Loeches - Torres de la Alameda - Valverde de Alcalá - Villalbilla - Los Hueros - El Zulema - Alcalá de Henares - Meco.
Distancia: 84,49 km.
Tiempo efectivo: 4h27'
Tiempo total:  5h15' (8h05' - 13h20')
Promedio: 19,00 km/hora.
Desnivel: 750 metros.
Terreno: pista-asfalto (85-15) %.

lunes, 9 de julio de 2012

La vida puede ser maravillosa. 8 de julio.


Ruta en bici 1692432 - powered by Bikemap 

Lo decía el controvertido, amado y detestado Andrés Montes en una de sus frases míticas: "Porque la vida puede ser maravillosa". Cuánta razón y sabiduría acumulan ciertas frases que resumen toda una filosofía de vida. Saber enfrentarse a ella y sacarle todo el jugo, saber valorar las cosas importantes y dejar a un lado las que tienen (o no) solución. En resumen, se trata de VIVIR (sí, con mayúsculas).

Yo necesitaba recuperar sensaciones de esas a las que se refería el comentarista. Y volver a la rutina de mis deportes y mis alegrías. Así, nada mejor que comenzar con las rutas en bicicleta los fines de semana e ir incorporando el resto de hábitos que me hacen sentir tan bien.

Prefiero los sábados para hacer las salidas, porque así se facilita la recuperación en domingo, pero no siempre se puede ya que las obligaciones mandan. De este modo, fijamos Yoni y yo el domingo a las 8h30 como salida oficial. A primera hora recibí un mensaje de mi compañero en el que me decía que el pedal automático que llevaba dando problemas desde hacía meses había muerto definitivamente. Teníamos entonces que acercarnos a casa de sus padres a por uno de repuesto, siempre y cuando el "muerto" viviera lo suficiente. Me puse en marcha a las 8h30 con el retraso de siempre de los 15 minutos. Alcancé Alcalá por el camino de tierra y en poco más de un cuarto de hora ya estábamos juntos para comenzar la jornada.

Bajamos hasta casa de los padres de Yoni con mucho cuidado para no forzar el pedal averiado, y lo hicimos bien, porque pudimos llegar y cambiarlo. Ahí decidimos que ya era el momento adecuado para volver a disfrutar y sufrir la subida a El Viso por los pinares. Cruzamos Alcalá hasta llegar al río Henares y, pasando por la nueva pasarela de madera, alcanzar la subida a El Zulema.

Hicimos la subida con sudores, que a pesar de ser pronto el sol de julio hace mucho daño desde primeras horas. Lo hicimos juntos, como el resto de subidas del día. La inactividad pasa factura a los dos, y a mí en especial el calor. Sin demora en el alto nos dirigimos hacia nuestro destino preferencial: El Viso. Tomamos la carretera que sube hacia el alto pero nos desviamos a la izquierda para bordearlo y subir por la zona de pinos. Antes de hacer la subida, comenté a Yoni que debíamos hacer una incursión en Torrejón para conocer ese empalme para futuras rutas por esa zona. Nos adentramos en un tramo muy pedregoso e irregular, pero de igual modo muy concurrido por ciclistas de Torrejón que suben hacia los pueblos del entorno a Torres de la Alameda. Llegamos a la zona nueva de Torrejón, aún a medio construir, conocida como El Soto.

Volvimos sobre nuestros pasos, o mejor dicho, sobre nuestras marcas de las ruedas para esta vez sí, encarar la subida preciosa a El Viso. El recorrido de subida siempre está peligroso, mucho más si se hace hacia abajo, y el domingo encontramos unas rajas profundas y anchas al principio de la subida, además de tierra muy removida en algunas zetas que hacían complicadísimo el pedaleo, ya de por sí dificultoso por la pendiente. Conseguimos alcanzar la cima y sin parar bajamos por la zona asfaltada para bajar todo El Zulema de nuevo y llegar al Parque Natural donde hay una fuente de agua fresca. Allí Yoni rellenó su bidón, mientras llegaba un grupo grande de bikers también a reponer bidones.



Nosotros comenzamos la segunda parte de nuestra ruta. Tomamos camino por la ruta amarilla del parque subiendo en dirección a Anchuelo. Duras las subidas y peligrosas por lo removido del terreno. En un punto del recorrido, Yoni se fue "a la zona sucia", fuera del carril compactado. Demasiada piedra y grava suelta, además de estar en pendiente, le obligó a echar el pie a tierra. Mejor eso que irse al suelo y tener consecuencias. Recuperó bien puesto que yo solo tuve que esperar unos segundo tras pasar la puerta de acceso al parque.

Continuamos nuestro recorrido en dirección a Anchuelo, a través de la solana que nos estaba consumiendo. Ya marcaban cerca de las 12h00 y el sol ajusticiaba a todo ser viviente. Con crema solar por todas las zonas y abundante agua pudimos contrarrestar los rayos solares y el fuerte calor.

Llegados a Anchuelo, tomamos el tramo de subida hacia Los Santos. Tres escalones de subida que consumen en condiciones normales, nos tocó hacerlo esta vez con muchos grados y ya como última subida del día, tras las tres ascensiones anteriores. Muy duro pero muy gratificante confirmar que nuestros cuerpos, a pesar del parón de las últimas semana siguen respondiendo incluso en condiciones complicadas.

Sin necesidad de parar, ya en Los Santos, iniciamos la bajada trepidante hacia Alcalá. Larga bajada de cerca de 6 km que hicimos en 10 minutos. Con las medidas de precaución habituales en este tramo, disfrutamos de lo lindo, llenando de adrenalina nuestros cuerpos. Una vez en el llano ya nos vino la pájara, que no es un ave rapaz, ni tampoco una chica de esas que tienen mala reputación. Es un agotamiento, un cansancio de esos que te hacen odiar el sitio y el lugar en el que te encuentras, y del que tan solo intentas salir vivo. Nos arrastramos hasta nuestras casas, haciendo Yoni el acompañamiento hasta el colegio Santo Tomás. Allí nos despedimos con intención de repetir salida la próxima semana, con el anhelo de enlazar dos semanas consecutivas, algo que antes era habitual y que en los últimos meses es casi imposible de realizar.

Gran jornada de bicicleta, con un calor de verano profundo, una ruta de las serias, con un desnivel de casi 700 metros distribuidos en cuatro subidas, y una compañía de lo más agradable. Hagamos que la vida sea maravillosa, o al menos, vamos a intentarlo con todas nuestras energías.

Promedio pulsaciones: 121
Máximo pulsaciones: 166
Promedio calorías consumidas: 651
Total calorías consumidas: 999
Tiempo In Zone (150-182): 0h30

Datos de la ruta:

Recorrido: Meco - Alcalá de Henares - El Zulema - Torrejón de Ardóz - El Viso - El Zulema - Parque Natural - Anchuelo - Los Santos de la Humosa - Alcalá de Henares - Meco.
Distancia: 72,70 km.
Tiempo efectivo: 3h56'
Tiempo total:  4h30' (8h30' - 13h00')
Promedio: 18,46 km/hora.
Desnivel: 680 metros.
Terreno: pista-asfalto (80-20) %.

martes, 19 de junio de 2012

No sin mi badana. 17 de junio.


Ruta en bici 1650045 - powered by Bikemap 

Domingo, tras una semana larga de trabajo y con un miércoles en el que jugué a fútbol después de siete años sin dar una patada a un balón. La agujetas me acompañaron, y me acompañan aún a fecha de hoy, hasta en los momentos más relajados del fin de semana. El sábado era el día preferido para salir a rodar, pero las exigencias de la agenda y las dolorosas agujetas me tenían bloqueado. Pasé el turno al domingo, pero condicionado a madrugar para disponer mi tiempo para cubrir los compromisos adquiridos en la vida social.

Nunca se me dio bien madrugar, y últimamente estoy llevando esta ¿cualidad? al extremo. Marqué con Yoni mi salida de casa a las 8h00 para estar en Alcalá a las 8h15, pero como digo, soy incapaz. Así es que salí de casa a la hora prevista de reunión, llegando junto a Yoni a las 8h30. Enlacé los dos puntos por el camino de tierra, el que pasa por la vaquería. Yoni bajó al punto de encuentro al minuto de llegar yo y con el frescor de la mañana nos dirigimos a atravesar Alcalá en dirección al camino de Los Santos.

A lo largo de toda la jornada nos cruzamos con mucha gente en bicicleta, algunos en grupos grandes y otros en pequeños o de forma individual. También mucha gente corriendo disfrutaba de la temperatura fresca. Es maravilloso ver que la gente aprovecha la vida más allá del mando del televisor que nos hace ser unos seres pasivos y un tanto bobos.

Cruzamos el puente sobre el río Henares y tras la aproximación a la primera subida comenzamos a enlazar platos y piñones para ascender. El dolor de piernas de mi aventura del miércoles me molestó menos de lo esperado y pude llevar un ritmo sostenido toda la mañana. Sin embargo, algo inesperado llegó para avisarme que no todo puede estar controlado. La badana de mi culotte, ¿dónde estaba? Sentía el sillín más de lo normal para el poco tiempo que llevaba encima de la bicicleta. Lo habitual, al menos en mi caso y con la calidad de culotte que yo utilizo, es que las primeras tres horas no tenga ninguna molestia. Luego, a partir de la tercera hora en adelante es normal que ya moleste todo... Pero es que en esta ocasión tan solo llevaba una hora rodando y no entendía nada. Utilicé el tacto para comprobar qué ocurría, y claro, nada es eterno. Tuve que utilizar el primer culotte, el más antiguo, y eso supone mucho uso y muchos lavados. La badana va perdiendo cualidades y consistencia, en especial en la zona central, la principal de apoyo. Gracias a que no fue una jornada extensa, pude llegar a casa "sano y salvo", pero de haber utilizado este culotte en una jornada de más de cinco horas, habría tenido que hacer algo para solucionar el problema.

La subida a Los Santos siempre es dura, haga frío o calor, y cuando no estás rodado es cuando más lo notas y reconoces la dureza de la pendiente. Subimos hasta el caño de agua que hay algo más arriba de la plaza de toros, donde paramos para que Yoni repostara su bidón de líquido. Desde allí, subimos el último tramo de curvas enlazadas hasta el camino que baja hasta Anchuelo. La bajada la hicimos bastante fuerte, hoy sin ningún contratiempo en forma de biker ascendiendo. En pocos minutos cubrimos los 6 kms hasta la entrada del pueblo, donde giramos en dirección al Parque Natural de los Cerros de Alcalá.

Todo el tramo de enlace entre este punto y la puerta de arriba del parque es un continuo sube y baja que hace daño a las piernas. Al final, con algo de sufrimiento, alcanzamos la puerta del parque y nos pusimos a la sombra del único árbol de la zona para recuperar líquidos y sólidos.




Encaramos la bajada por el parque natural. Es ahora mismo la zona más peligrosa por la que rodamos. Curiosamente es el firme que está más trabajado, más cuidado para utilizar por paseantes, corredores y ciclistas y lo cierto es que hay continuos problemas para ir en bici sin irse al suelo. Todo el terreno está muy removido y tan solo hay un pequeño carril por el que se puede circular. A todo esto se une un continuo subir y bajar con largas pendientes, lo hace muy dificultoso y un tanto arriesgado. Como nos conocemos el problema, ya sabemos que debemos ir por el borde, por donde está la zona compactada, pero con mucho tiento.

En el parking del parque tomamos de bajada la carretera del Gurugú para cruzarla y hacer la subida de El Zulema. Asfalto algo parcheado, entre pinares, y con tres curvas tiradas al estilo antiguo, tipo caracol, hacen de esta corta ascensión una maravilla de subir y más de descender a tumba abierta. Hicimos las dos cosas, subir y bajar. La primera como mucho esfuerzo y sudores por lo calores y los desniveles. La bajada, una gozada tremenda, un subidón de adrenalina para casi terminar la ruta.





Cruzamos Alcalá y desde allí a casa por el camino de tierra, llegué al hogar con un mínimo de retraso sobre la hora prevista. Cumplí conmigo por salir a rodar, y con la familia por la promesa de llegar en hora para cubrir la agenda social del domingo.

Promedio pulsaciones: 128
Máximo pulsaciones: 169
Promedio calorías consumidas:712
Total calorías consumidas:1.023
Tiempo In Zone (150-182): 0h22

Datos de la ruta:

Recorrido: Meco - Alcalá de Henares - Los Santos de la Humosa - Parque Natural - El Zulema - Alcalá de Henares - Meco.
Distancia: 52,22 km.
Tiempo efectivo: 2h41'
Tiempo total:  3h15' (8h15' - 11h30')
Promedio: 19,46 km/hora.
Desnivel: 470 metros.
Terreno: pista-asfalto (85-15) %.

lunes, 11 de junio de 2012

A la memoria de Marcos. 10 de junio.


Ruta en bici 1635723 - powered by Bikemap 

A Marcos nunca le conocí. A su novia Bea no la conozco tampoco. El sábado pude ver sus imágenes por primera vez en una fotografía. Se les ve alegres, enamorados, unidos, dependientes el uno del otro. La fotografía está pegada a una farola junto a tres ramos de flores y una carta que Bea dirige a Marcos. Una carta que pone a flor de piel los sentimientos y que le dice abiertamente que no sabe vivir sin él, que no quiere vivir sin él.

Todo ocurrió hace solo unos pocos meses. Marcos era ciclista, un deportista más, aficionado al disfrute de la vida. Él lo entendía encima de una bicicleta, una de carretera. Un día, un jóven menor de edad, se lo llevó con el coche que no debería de haber arrancado. Ese jóven no paró, no se detuvo, no le auxilió. Ese jóven salió corriendo hacia Rumanía, su país natal, escondiéndose de lo que sabía había ocurrido, de lo que sabía era culpable.

La policía ha localizado y detenido al culpable. Sin embargo Bea ya no verá a Marcos nunca más. No hay justicia para esto. Marcos, descansa en paz. Bea, siento tu dolor.

Con mes y medio de parón obligado, nunca me imaginé que el post del retorno a la bicicleta sería tan emotivo, pero pasar junto al lugar donde atropellaron a Marcos me hizo llevarle en mi cabeza el resto del día. Pensamos salir pronto para aprovechar bien el día y, de paso, evitar el calor que ya aprieta y castiga mucho. Fijamos las 8h45 en Alcalá y yo, falto de entrenamiento en el madrugar pre-deportivo, no llegué a la hora marcada. Salí de casa a la hora del encuentro, así es que llegué 15 minutos tarde.

Tomé el camino para llegar hasta Alcalá y esta vez, en vez de girar a la izquierda continué recto pasando por el vivero y la vaquería hasta encontrar el camino de Camarma. En pocos minutos me encontré con Yoni. Se disponía a inflar las ruedas de su también olvidada KTM. En poco tiempo ya rodábamos hacia nuestro destino: Los Santos. Casi dos meses de parón y nos decidimos por una de los dos "torres" que se pueden subir por la zona. Así somos de valientes o de cazurros...

La subida la hicimos juntos a un ritmo tranquilo pero sudando mucho. El calor hizo de las suyas en la primera parte del día. Nos cruzamos con mucha gente en bici ya que se por la mañana se llevó a cabo una de las pruebas de DUCROSS de la Comunidad de Madrid. Nosotros a lo nuestro, subir y subir, que sin ser un ritmo alto nos sirvió para pasar a más de uno y de dos bikers.

Llegados a Los Santos, sin echar pie a tierra, enlazamos por las calles en zig-zag hasta llegar a la parte alta y tomar el camino que conduce a Anchuelo todo en bajada larga de varios kilómetros. En la bajada, sufrimos dos pequeños sustos, pues con la inercia y la fuerza que se baja se disfruta. Pero, claro, si te encuentras de frente con un grupo de bikers que no saben que la gente baja también por esa ruta... No pasó nada, pero ambos nos asustamos un poquito. ¡Señores... hay que ir todos en fila de a uno y por la derecha!

En Anchuelo paramos para que Yoni repostara su bidón y aprovechamos para la foto del día.



Desde ahí ya se intuía la subida corta pero salvaje de las antenas de Anchuelo que nos tocaba ascender. Que por haberla subido ya en varias ocasiones no es menos dura. Sufrir para llegar a lo más alto, así se puede resumir este ascenso. En las antenas, parada para la chocolatina y seguimos camino de Villalbilla. Esta vez tomamos el camino que hay a la izquierda nada más pasar el repetidor de señal, bajando por un camino que cambia de anchura por tramos y que al final, llega a un tramo asfaltado pero abandonado, con contínuos agujeros muy peligrosos. Todo este tramo es de bajada muy divertido y peligroso, por igual.

En Villalbilla tomamos el camino que enlaza por carretera hacia Valverde. Justo a la salida del pueblo, es donde se encuentra el lugar del desastre, el de Marcos y Bea. Subimos el puerto en dirección a Valverde, pero antes de coronar, torcimos a derechas por un camino que enlaza con Los Hueros. Hacer la subida por asfalto y luego el primer tramo de subida de tierra es durísimo. Además, el calor nos castigó hasta este punto. Luego comenzaron a nublarse los cielos de nubes negras y densas, y el viento también se unió a la fiesta.

Bajamos desde las urbanizaciones a tumba abierta por la carretera que lleva hasta Los Hueros. Abajo nos dirijimos hacia la urbanización de El Zulema para bajar más aún hasta Alcalá. Atravesamos la ciudad y dejando a Yoni hasta la próxima semana, volví a casa por el camino de tierra de la vaquería.

Ha sido un día de vuelta a la actividad ciclista, recuperando sensaciones musculares, y también ha sido un día muy reflexivo. Hay que vivir y dejar vivir, permitir que todos podamos disfrutar de esta vida que es corta, pequeñita, insignificante para muchos, pero la única que tenemos.

Promedio pulsaciones: 128
Máximo pulsaciones: 173
Promedio calorías consumidas:712
Total calorías consumidas: 2.277
Tiempo In Zone (150-182): 0h37

Datos de la ruta:

Recorrido: Meco - Alcalá de Henares - Los Santos de la Humosa - Anchuelo - Los Hueros - El Zulema - Alcalá de Henares - Meco.
Distancia: 58,93 km.
Tiempo efectivo: 3h10'
Tiempo total:  3h45' (8h45' - 12h30')
Promedio: 18,64 km/hora.
Desnivel: 630 metros.
Terreno: pista-asfalto (85-15) %.

lunes, 14 de mayo de 2012

IF NOT Bikking THEN Running ELSE Depression. 13 de mayo.


Ruta para correr 810524 - powered by Runmap 

Que todos hemos tenido momentos, situaciones, fases de nuestras vidas en las que las no hemos podido realizar nuestros deseos, siendo marionetas del momento, eso es cierto. Nadie se libra de estas situaciones. En ocasiones la lluvia, otras las obligaciones familiares, incluso situaciones no previstas como la averia del coche que hay que llevarlo al taller...

Luego están esas otras fases de la vida en las que puedes hacer lo que te plazca, zapping o leer un buen libro, comer fuera o en casa, paseo por la city o por la naturaleza. Normalmente solemos elegir las primeras sin ser necesariamente las mejores elecciones, y sin embargo siempre nos apenamos por no hacer las segundas. Así somos de curiosos.

Últimamente me encuentro viviendo momentos del primer bloque (soy marioneta), y sin embargo me intento revelar en cuanto puedo y tengo la mínima oportunidad.

El sábado era del todo imposible salir a rodar o correr por esas ya comentadas obligaciones, pero el plan ya estaba fijado en mi mente para el domingo. Inicialmente la idea era de salir a rodar, bien una ruta por la zona de contacto Guadalajara con Madrid, o bien subir a los pueblos cercanos a Alcalá con un máximo de una subida dura, ya que no estoy muy fino últimamente.

Pero otras circunstancias me llevaron a desechar el domingo por la mañana esta alternativa y optar por una carrera más allá de mi físico actual. En los últimos 6 meses tan solo he salido en 4 ocasiones contando esta del domingo, por lo que no era muy recomendable hacerse una tirada larda. Sin embargo, necesitaba como el comer y el beber hacer algo duro que me exigiera muscularmente.

A las 20h00 comencé el recorrido que tenía en mente, sin conocer la distancia real aunque sí la aproximada. Sabia que sería dura de realizar y que me llevaría en torno a la hora u hora y cuarto. Ese intervalo era el adecuado para exigir todo a cuerpo.

Con una temperatura más propia de julio que de mayo, encaré la subida hacia la parte alta de Meco. Las primeras sensaciones fueron muy buenas, entrando en calor los músculos muy rápido. A los 12 minutos ya me encontraba en el otro extremo del pueblo para comenzar el tramo asfaltado que le une con Villanueva. Utilicé el lateral que está dedicado para uso de bicicletas, corredores y paseantes, y por el que realmente uno se siente mucho más cómodo y seguro.

Todo este tramo es llano con ligera tendencia a subir, haciendo sufrida toda esta parte. Mi pulsómetro no bajaba de las 160 pulsaciones por minuto, y la gorra que llevaba calada para protegerme del sol iba tan mojada que el sudor caía por su visera. Todo este tramo lo hice hace tiempo y sabía que podría con él. Conocer el terreno es fundamental para medir bien los ritmos, los esfuerzos y las posibilidades de acabar.

Llegado a Villanueva había completado los primeros 6 kilómetros. Ya tenía hecho el tramo más complicado en cuanto a perfil pero restaba el segundo tramo que sería ya el más complicado para mis piernas por el esfuerzo acumulado.

Una subida dura de unos 200-300 metros me recibía en Villanueva para alcanzar la parte alta de las urbanizaciones del pueblo. Una vez superado este tramo y tras callejear, alcancé el enlace de tierra que me devolvería a Meco.

Este tramo de tierra tiende hacia abajo por lo que resultó más cómodo pero se me hizo en su parte final bastante agotador. Aguanté el ritmo vivo aunque tuve que bajarlo en dos o tres ocasiones por el agotamiento de piernas que iba acumulando. Es cierto que en esta ocasión mientras corría no tuve dolores en tobillos o rodillas como en otras ocasiones, aunque el cansancio por la noche fue exagerado.

Conseguí llegar a Meco sin parar en ningún punto del recorrido. Pensé que ya estaba hecho, que llegaría a casa sin mayor problema. Sin embargo, el último tramo de 3 kms se me hizo realmente eterno. Apreté los dientes y confié en mi fuerza mental y aguante físico. Conseguí completar el circuito sin paradas y a un ritmo aceptable sabiendo el óxido que acumulo en los últimos meses en cuanto a running.




Contento con el resultado del día, y algo más comodo después de haber realizado un test de fuerza mental, que es el que se realiza cuando el cuerpo te pide deternete y la mente lucha en dirección contraria.

Los datos generados por el pulsómetro son los siguientes:

Promedio pulsaciones: 161
Máximo pulsaciones: 174
Promedio calorías consumidas: 962
Total calorías consumidas: 1.096
Tiempo In Zone (150-182): 1h05

Datos de la ruta:

Recorrido: Meco - Villanueva de la Torre - Meco.
Distancia: 13,40 km.
Tiempo: 1h08'23'' Ritmo/km: 5'06''
Desnivel: 90 metros.

domingo, 22 de abril de 2012

Después de una fiesta mejor descansar. 22 de abril.


Ruta en bici 1527513 - powered by Bikemap 

Lo dicen los entrenadores de deportistas profesionales siempre que tienen oportunidad. Que la fiesta, el alcohol y los excesos en general no son compatibles con el deporte. Y es cierto del todo, lo puedo confirmar por haberlo sufrido en propias carnes. El día de ayer fue una maravilla en todos los sentidos, especialmente en los gastronómicos, y entrando en detalle, disfrutando la maravilla de las carnes y dejándonos llevar por los caldos hasta decir basta.

Sabía que el domingo era día de ruta y que era una oportunidad que no debía dejar pasar bajo ningún concepto, puesto que últimamente está siendo muy complicado enlazar dos semanas consecutivas, bien por el clima, bien por otras cuestiones. Fijamos una hora de salida tardía para recuperar el cuerpo de los excesos del sábado, y una ruta no muy alejada de Alcalá.

La mañana amaneció algo nublada pero luchando el sol por hacerse con el terreno. Y yo amanecí más castigado de lo pensado, con dolor en la zona alta del cuello y un vacío en el estómago que me hacía recordar el día de ayer. Tras el desayuno, me preparé con ropa mixta, de verano abajo y manga larga arriba, y me lancé por el camino del Santo Tomás hasta la casa de Yoni. Allí tuve que esperar algunos minutos, porque está claro que los domingos es complicado quitarse las sábanas de encima, y los horarios son más flexibles que a diario.

Al incorporarse Yoni, trazamos el recorrido que ya habíamos perfilado la noche anterior y nos lanzamos a cruzar Alcalá en dirección al río para tomar el camino que nos llevaría hasta Los Santos de la Humosa. Vimos durante toda la mañana mucha gente disfrutando del día, unos con un paseo, otros corriendo y muchos en bicicletas. Le dije a Yoni que hoy me costaría mucho la ruta y que él sería el líder de la manada. Estaba claro que no estaba para muchos trotes ni esfuerzos. Llegamos al cruce del río y al poco ya estábamos subiendo. La primera rampa la hicimos junto a un grupo de un chico acompañado de dos chicas que iban a toda pastilla. Aquí se empieza a sudar y a darlo todo, y yo comencé a liberarme de todas las toxinas malas que había acumulado durante el día de ayer. ¡Qué castigo! Esta cuesta la hicimos los dos en bloque y continuamos por el llano hasta el siguiente repecho largo. Ahí ya dije basta y tomé mi ritmo, el único que hoy podía imprimir a mi KTM. Yoni desapareció a mitad de tramo intentando pegarse a otro biker que igual nos sacaba 20 añitos...

En Los Santos paramos para tomar líquido y una chocolatina que yo necesitaba como nunca antes. Me dio algo de vida y energía para continuar. Tomamos la carretera que nos llevaría hasta Santorcaz, con un puerto en descenso divertidísimo con sendas eses que tomamos con confianza por la nula existencia de coches. Entramos en Santorcaz para hacer otra parada, beber todo lo que teníamos y rellenar el bidón con agua de la fuente del pueblo. Allí buscamos el enlace hacia el camino que traslada hasta las antenas de Anchuelo. Camino llano y sencillo que me sirvió para recuperar fuerzas.

A medida que transcurría el día me iba sintiendo mucho mejor curiosamente. Comencé por la mañana sin apenas energía y lo acabé cansado pero con más pilas que al principio. En las antenas nos tiramos por el puerto para llegar a Anchuelo. Cuidado con esta bajada, que tiene una pendiente muy pronunciada, y que en el tramo final, el que lo une ya con el pueblo, está tremendamente ondulado y peligroso. Yoni tuvo un susto importante que quedó en nada, ya que la rueda trasera le culeó y él instintivamente recuperó la vertical del trazado ayudado por una frenada brusca. Yo ya sabía de este punto, que por épocas cambia de características, y tomé todo con mucho cuidado.

Cruzamos el pueblo y enlazamos rápidamente hacia el camino que nos llevaría hasta el Parque Natural. Este tramo se nos hizo pesado, porque mentalmente piensas que es todo llano y sin embargo hay dos pequeños repechos que hacen daño a las piernas si es que no las tienes bien frescas, como nos ocurrió hoy a los dos. Ya en la puerta de entrada al Parque, nos dejamos llevar por las continuas bajadas y duras subidas. También en todo este recorrido tuvimos mucho cuidado porque el firme está muy levantado y peligroso. Conseguimos llegar hasta el punto de encuentro del Parque y allí nos fotografiamos.



Desde este punto, bajamos a Alcalá, cruzamos toda la ciudad y nos situamos en el Santo Tomás donde nos despedimos hasta la próxima. Y yo llegué a casa por el camino por el que inicié la jornada.

Día muy duro para mí, que me ha hecho sufrir como pocas veces. Espero que me sirva para disfrutar mucho más los días en los que no me duele ni la uña del pie.

Promedio pulsaciones: 128
Máximo pulsaciones: 176
Promedio calorías consumidas:702
Total calorías consumidas: 1.077
Tiempo In Zone (150-182): 0h31

Datos de la ruta:

Recorrido: Meco - Alcalá de Henares - Los Santos de la Humosa - Santorcaz - Anchuelo - Parque Natural de los Cerros - Alcalá de Henares - Meco.
Distancia: 55,75 km.
Tiempo efectivo: 2h49'
Tiempo total: 10:10 - 13:50
Promedio: 19,75 km/hora.
Desnivel: 460 metros.
Terreno: pista-asfalto (75-35) %.

domingo, 8 de abril de 2012

Cien x cien asfalto. 8 de abril.


Ruta en bici 1502295 - powered by Bikemap 
Están las Ciencias Naturales, las Ciencias Económicas, las Ciencias Matemáticas, las Ciencias Sociales y muchas otras... y luego existe una Ciencia que siempre se encarga de que llueva en Semana Santa. Y mira que cada año la colocamos en fechas distintas para despistar a las nubes, pero es que no hay manera de vencer a la lluvia en los cuatro días de fiesta. Luego eso sí, llegado el lunes ves de camino al trabajo que hay un sol arriba radiante y despejado de cualquier tipo de nube que te hace pensar si es que hay una maldición que fastidia cíclicamente estas fiestas.

Con cuatro días por delante, hasta el más despitado planeaba un par de salidas en bicicleta. Puede que alguna de montaña y otra de llano para estirar las piernas y hacer cayo en el punto de apoyo para aguantar horas encima de la bicicleta. Pero así es la querida SS que siempre se encarga de trastocar todos los planes previstos y forzar a idearse nuevos. Esta vez, es cierto, nos ha regalado un domingo que no se esperaba por lo frío y lluvioso del resto de días. El sábado por la noche ya daban en las previsiones meteorológicas buenas noticias, con cielos despejados y temperaturas al alza. No hay más que pensar, me dije. Tras una llamada sabía que iría solo el domingo y para evitar los tramos enfangados de barro, planifiqué una ruta totalmente por asfalto. No quedaba más que descansar como un bebé y despertarse a una hora prudente para realizar la ruta.

El domingo amaneció para mí a eso de las 10h30 y media hora más tarde ya estaba ataviado para ruta. Comprobando que la temperatura era fresca pero no fría, me lancé a vestirme con el culotte corto de tirantes y un maillot corto arriba con una camiseta de running de manga larga encima. No me arrepentí en todo el camino pues la temperatura se recuperó de maravilla, sin llegar a hacer calor, no pasé frío en ningún momento. Mención especial he de hacer a las nuevas gafas EVANEY que he estrenado hoy y que fue un regalo de mis amigos del trabajo. Son realmente formidables, ligeras al máximo, con un cristal polarizado que deja ver a la perfección y con la sensación de que no llevas nada encima. Se nota cuando un producto es de calidad y éste es una maravilla. ¡Mil gracias chic@s!

Pues a las 11h00 me lancé a la ruta. Comencé subiendo a la parte alta de Meco para llegar hasta el camino rural, pero asfaltado, que une el pueblo con Villanueva de la Torre. Nada más comenzar, ¡sorpresa! Este tramo de apenas 4 km, lo están rehabilitando para el uso de bicicletas, peatonal y de runners. Han dedicado un tercio del ancho del camino al uso de ocio y el resto para el tránsito restringido de vehículos. Solo falta que la vereda la acondicionen con paseo y jardines y tendremos un pulmón excelente en el pueblo.



Las sensaciones en toda la ruta han sido buenas pero no excelentes. Acompañó el tiempo, la temperatura, las ganas de rodar, pero no las piernas. El viernes realicé el entreno de pierna en el gym y he notado algo cargados y doloridos tanto los gemelos como los femorales. Ésto no me ha  impedido rodar y forzar cuando así lo he querido y necesitado, pero no he ido fresco en ningún momento. De modo que ha sido un ritmo vivo pero no fuerte en ningún momento.

Llegado a Villanueva torcí hacia la izquierda para tomar la carretera hasta Valdeavero. Todo el tramo es de llano picado hacia arriba con un par de repechos bonitos, y un final antes de llegar a Valdeavero con la bajada del puerto de unos 2 km muy bonita, donde he alcanzado los 50 km/h, sin necesidad de dar pedales. Abajo tomé la carretera hasta Torrejón del Rey y llegado al cruce con la N-320 tuve que esperar unos segundo porque la carretera estaba cortada por una procesión. En un momento me incorporé y girando a la derecha tomé rumbo hacia Quer.

Con buen asfalto, ancha y muy poco tráfico, esta carretera es ideal para hacer bicicleta. Después de pasar los dos tramos de subida, tomé la decisión de parar para recuperar sólido y líquido y tomar algunas fotos del entorno, que gracias a la lluvia de estos dos o tres últimos días, está de un verde maravilloso.







Desde este punto, que era el más alto de la ruta, ya solo me faltaba disfrutar del llano y la bajada en casi todo el recorrido restante. Me lancé a ello y al poco ya estaba a la altura de Quer. Lo dejé a un lado, continuando el descenso hasta llegar a Alovera. En el pueblo torcí a la derecha y tomé el recorrido lineal que le une con Azuqueca de Henares. Y allí tomé el desvío por carretera para subir, ahora sí, hasta Villanueva. Este tramo es de subida que no lo parece en su primera parte, y una segunda que sí es muy clara y ya algo pesada para las piernas. En el pueblo llegué hasta la iglesia y torcí a la izquierda para tomar de nuevo el camino rural que une este pueblecito con Meco, por el que inicié mi ruta al principio.

Me hacía falta volver a rodar después de quince días en parado. Además, respirar el frescor después de la lluvia no tiene precio, y era una oportunidad que no se podía desperdiciar. A pesar de haber acumulado pocos kilómetros en esta ruta, no tengo la sensación de haber tirado el día. Justo al revés, porque han sido muy aprovechados y disfrutados. Ahora quedamos pendientes del tiempo para el fin de semana próximo en el que hay subida grupal a la Pedriza. Si el tiempo nos respeta será una jornada superdivertida y con un final feliz a modo de cordero y/o cochinillo, o lo que se ponga por delante, que no somos nada escrupulosos con este asunto.

Promedio pulsaciones: 137
Máximo pulsaciones: 175
Promedio calorías consumidas:781
Total calorías consumidas: 1.300
Tiempo In Zone (150-182): 0h29

Datos de la ruta:

Recorrido: Meco -  Villanueva de la Torre - Valdeavero - Torrejón del Rey - Quer - Alovera - Azuqueca de Henares - Villanueva de la Torre - Meco.
Distancia: 40,19 km.
Tiempo efectivo: 1h38'
Tiempo total: 11:00 - 12:55
Promedio: 24,58 km/hora.
Desnivel: 330 metros.
Terreno: pista-asfalto (0-100) %.