martes, 10 de septiembre de 2013

Nuevos propósitos. 7 de septiembre.


Route 2.326.573 - powered by www.bikemap.net

Año extraño en lo que respecta a los hábitos deportivos. Llevo cuatro años subido a la bicicleta y durante este recorrido temporal he ido aumentando mi presencia deportiva los fines de semana, disfrutando muchas horas, ampliando las distancias y los tiempos de ruta. Este año ha sido excepcionalmente raro, puesto que he reducido el número de salidas, las distancias y los tiempos; sin embargo he podido disfrutar de la maravilla de compartir una jornada de bicicleta junto a otros 2.400 bikers por una de las mejores y más bonitas tierras españolas. Me refiero a Cantabria, y esa reunión era los 10.000 del Soplao. Un regalo que he podido disfrutar aun sin haber podido concluirlo y con la intención clara de volver a saborear esas sensaciones de combinar deporte y naturaleza junto a cientos de compañeros.

Muchas ganas de hacer kilómetros, de ascender y descender montañas, de vivir encima de la bicicleta todas las alegrías que ya llevo dentro de mí de años atrás. No hay tiempo que perder y el sábado estaba más de marcado para iniciar la temporada. Fin del calor asfixiante, menos horas de sol, terrenos secos pero no recalentados me esperan durante este tramo del año. Salí de casa con la intención de hacer una ruta que pasara por Los Santos y que rondara al menos los 50 km. Lo conseguí, subiendo la pared que lleva a Los Santos, sufriendo más de lo que se sufre cuando la forma ya es mía, utilizando el piñón grande desde abajo. Sudada importante una vez arriba y bajada muy disfrutada hacia Anchuelo.



Allí había dos opciones: seguir camino hasta el pueblo, subir a las antenas y vuelta por el camino de ida; o bien, la que finalmente elegí por ser más ligera, que consistía en girar a la derecha para buscar el parque natural de los cerros de Alcalá y desde allí atravesar la ciudad para buscar mi casa. La aproximación al parque fue un sube baja constante que no me hizo mucho daño. El parque está recuperado, su tramo de tierra está perfecta en estos momentos y por eso disfruté como un enano bajando bastante fuerte y con mucha seguridad, circunstancias que no son siempre compatibles.

Crucé la ciudad y a casa. Los últimos 8 km se me hicieron bastante pesados. Las piernas necesitan reposo y más ejercicio para que se acostumbren a la marcheta que me hace sentir mejor. Ya estoy pensando lo que haré para la próxima semana...

Datos de la ruta:

Recorrido: Meco - Alcalá - Los Santos - Anchuelo - Parque Natural - Alcalá - Meco.
Distancia: 49,55 km.
Tiempo efectivo: 2h28'
Tiempo total: 9:40 - 12:30
Promedio: 20,04 km/hora.
Desnivel: 360 metros.
Terreno: pista-asfalto (75-25) %.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Maldito verano. 7 de agosto.


Bike route 1.086.228 - powered by Www.bikemap.net
 

¿Maldito verano? Parece un sacrilegio decir esto, ¿verdad? Pues para el tema del deporte, llevo comprobando mucho tiempo que se hace más en primavera y otoño, e incluso, más en invierno que en el calurosísimo verano. Agotador en cuanto a las horas y la intensidad del sol, a mí al menos me hace pasar factura.

Mucho tiempo sin rodar hace que se pierdan facultades y automatismo, y por lo tanto, rutas que antes eran cortas ahora son larga, así, por arte de birlibirloque, aunque la distancia sea la misma... Es mentalmente agotador hace unos pocos kilómetros y estar ya pensando en llegar a casa porque tus piernas ya no van.

El recorrido fue bastante ligero y al final, muy gratificante, puesto que me encontré con estos maravillosos girasoles, que me permitieron fotografiarlos. Les pedí permiso y ninguno negó...así es que yo me lancé a llevármelos en mi móvil.





 A ver si deja de hacer este calor insoportable y retomamos el ejercicio tan necesario para sentirnos bien.

Datos de la ruta:

Recorrido: Meco - Valdeaveo - Torrejón del Rey - Quer - Alovera - Azuqueca de Henares - Meco.
Distancia: 34,27 km.
Tiempo efectivo: 1h46'
Tiempo total: 8:00 - 9:50
Promedio: 19,36 km/hora.
Desnivel: 270 metros.
Terreno: pista-asfalto (30-70) %.

lunes, 26 de agosto de 2013

Volver a empezar. 13 de julio.


Bike route 2.305.783 - powered by Www.bikemap.net

Vuelta al ejercicio después de que el Soplao 2013 me devorara. Comienzo de una nueva temporada en la que deberé ir entrando poco a poco, subiendo escalones según el tiempo me lo permita y el cuerpo me lo vaya pidiendo. De momento un tramo muy corto de ida y vuelta a Torrejón del Rey para recordar sensaciones encima de la bicicleta, para no olvidar todo lo bueno que tiene subirse a una bici de montaña y poder disfrutar de la naturaleza, de tu propio cuerpo en estado máximo de intensidad y, en ciertas ocasiones, de agradable compañía que siempre ofrece el deporte, con gente muy sana y con buen fondo.

El recorrido fue corto y lento en comparación con las habituales palizas de las que suelo disfrutar, pero es lo normal en situaciones como ésta con parones grandes, viniendo después de una gran etapa.

A ver si puedo retormar pronto la rutina de uno o dos días semanales para pillar la forma cuanto antes y afrontar nuevos retos. Con ese deseo es con el que comienzo la temporada.

Datos de la ruta:

Recorrido: Meco - Valdeaveo - Torrejón del Rey - Valdeavero - Meco.
Distancia: 27,30 km.
Tiempo efectivo: 1h32'
Tiempo total: 09:30 - 10:45
Promedio: 17,84 km/hora.
Desnivel: 200 metros.
Terreno: pista-asfalto (40-60) %.

martes, 23 de julio de 2013

De visita al Infierno Cántabro. Los 10.000 del Soplao 2013. 18 mayo 2013

 

Primera visita al Infierno. Y no es retórica barata, es realidad pura y dura. Ver el perfil de la etapa ya es agotador. Imaginar hacerla con otros 3.800 bikers que buscan su lugar en el ancho del camino es agotador y peligroso. Llevarla a cabo en mayo con el tiempo tan cambiante del norte de España, es además de agotador y peligroso, algo inhumano. Con toda esta reflexión inicial, dejo claro que estoy dispuesto a volver cuanto antes a por mi Soplao.

Y digo que volveré a por el mío puesto que con éste no pude. Varios factores no controlados por mí me pusieron en situación, digamos, no ventajosa.

Lo primero de todo es conocer bien las circunstancias de una prueba de esta envergadura: me refiero a la longitud y dureza. En cuanto a la primera condición la tenía bastante interiorizada puesto que ya he cubierto en varias ocasiones más de cien kilómetros en un día, incluso días con menos recorrido pero de muchas horas encima del sillín y grandes desniveles. En cuanto a la segunda condición, la dureza, yo tenía una idea aproximada de lo que podía encontrarme, pero la realidad superó mis expectativas. Si bien se comentó entre los bikers que la edición del pasado año fue la realmente loca y extrema, ésta aún no llegando a esos niveles, tampoco fue del todo buena, puesto que el terreno estaba muy embarrado en tramos muy técnicos con grandes desniveles y el tiempo, que durante la primera mitad acompañó, en la segunda cambió a lluvia y frio que castigó a los valientes que afrontaron el reto en toda su longitud.

Lo segundo es conocer bien el terreno por donde te mueves, saber en qué punto del recorrido te encuentras y vías de escape posibles, vías de retorno a tu punto de partida. Hay que recordar que no es una prueba que se realice en una extensión corta. Más bien, hay puntos que distan los 40 kilómetros de la salida y eso supone un riesgo serio en el supuesto de necesitar abandonar y tener que volver al coche. Pues bien, este punto creía llevarlo bien atado, pero no fue del todo así. Llevaba una chuleta pegada en el manillar con las longitudes y puntos kilométricos de ascenso y descensos de puertos, avituallamientos...pero no así los pueblos de paso, el dibujo del recorrido real para saber en el plano dónde me encontraba. Eso me desorientó bastante y es algo a mejorar para la próxima. Debo decir que había grandes obras de arte que muchos biker llevaban incrustadas en sus bicicletas para llevar un control total del recorrido.

Un tercer aspecto a mejorar es el lugar de alojamiento y horas de descanso previos. En mi caso, estuve alojado en el puro centro de Santander gracias a un amigo que me prestó su casa muy amablemente. Solo le debo agradecimiento por este gran favor, pero creo que lo más aconsejable es encontrarse lo más cercano al punto de partida de la prueba para ahorrar tiempo y energías. En mi caso particular, alojarme en Santander supuso fijar el despertador del sábado 18 de mayo a las 5 de la mañana (una auténtica locura). Habiendo dejado todo el material preparado por la noche, solo tuve que vestirme y bajar con todo el equipo hasta el parking donde nos esperaba el coche. De allí 40 minutos de viaje hasta Cabezón de la Sal. Levantarse a las 5 y conciliar el sueño a las 3 de la mañana...supone dormir solo 2 horas para afrontar un día de esfuerzo máximo. Este asunto ha de mejorarse indudablemente, buscando un lugar cercano a la salida, a no más de 20 minutos.

Mi ilusión por la prueba viene de lejos. Hace cuatro años tomé conocimiento de la que se mascaba en Cabezón, la prueba de los 10.000 del Soplao. Solo apto para valientes y locos. Reto mayúsculo para gente corriente. Lo he considerado mi premio a tanto esfuerzo de años luchando por otro objetivo. Conseguido éste me tomé el premio.

Pisamos, mi mujer y yo, Cabezon de la Sal el sábado 18 de mayo a las 6h30 y lo primero que hicimos fue dirigirnos al punto donde la organización tiene previsto el reparto de dorsales. Una vez recogidos todos los bártulos, nos fuimos al punto de partida donde había reunión de pastores, y muchos de ellos, como nosotros mismos entramos a desayunar. Si es importante el desayuno un día corriente, éste que era excepcional me lo tomé como algo personal: un Cola-Cao bien cargado y un bocadillo de lomo tamaño XXL. Pensé que todo lo que tuviera dentro se convertiría en gasolina para el recorrido. De allí volamos al coche para preparar el dorsal en el manillar y todo el equipo.

La previsión climatológica llevaba asustando al personal toda la semana con frío y lluvia. La verdad es que a las 7h30 hacía bastante frio y el cielo estaba absolutamente cubierto, pero al menos en el primer tramo de carrera no descargó, e incluso el frio desapareció para hacer calor en varios tramos. Aún así, había que hilar muy fino la ropa a llevar. Yo me atreví con el equipo íntegro de invierno, con camiseta términa interior, chaqueta y culote largo, guantes de invierno y cubre calzado de neopreno. Llevaba en la mochila, además de dos cámaras y 10 chocolatinas, unos guantes de entre tiempo.



Faltando 20 minutos para el inicio de la prueba ya estaba situado en la cola.

Éste es otro aspecto a mejorar para el futuro.Hay que situarse mucho más adelantado para evitar los tapones tan enormes que sufrí en los primeros 30 kilómetros de la ruta. Tapones que nos obligaron a subir el primer puerto andando. Dieron las 8h00 y sonaban las tracas y el "Thunderstrack" de AC/DC...pero yo me encontraba tan lejos (en una calle aledaña) que no escuchábamos nada del show. El atasco inicial fue monumental, pasando por la salida a los 12 minutos comenzar la prueba.



Sin embargo éste sería el menor de los problemas de todo el día. Salír de Cabezón y a los 3km encontrarse ya parado, bajándonos todos de la bicicleta, para poder ascender el primer puerto del día, eso es absolutamente frustrante y absurdo, desde mi punto de vista. Porque resulta que ya había una prueba de marcha a pie...y nosotros fuimos allí a hacer el recorrido en bici. Decir que tuvimos que hacer la primera subida íntegra a pie no es una exageración. Es una locura que la mayoría de la gente se tomaba con simpatía.

La verdad es que tengo bastante barullo en la cabeza de los puertos que subí, el orden y reconocer cada uno de ellos por el plano. Lo que sí recuerdo con bastante claridad es que los primeros puertos, hasta llegar a La Cocina, fueron bastante accesibles, sin rampas locas, de caminos estrechos entre árboles y muy concurridos. Esto último fue el problema principal; lidiar con el perfil y el resto de bikers, que aun poniendo su mejor empeño siempre se producen situaciones complicadas, especialmente en las bajadas, donde la gente piensa que es Superman...

Llegados a La Cocina, ahí señores, la situación cambió radicalmente. Lo primero es que te encuentras con un tramo de hormigón rayado, y eso solo ocurre cuando la pendiente es tan exagerada que hay que elevar la seguridad. Pues nada, a subir, poniendo los riñones al rojo vivo. Si no recuerdo mal, llegué a terminar el tramo de hormigón, que puede ser de 200-300 metros, y ahí tuve que echar pie a tierra, como la mayoría, pues nos encontramos barro para dar y regalar, junto a mucha piedra grande que, al menos a mí, me resultaba imposible ciclar. El resto de la subida fue a pie. Un auténtico calvario en toda regla. Recuerdo dolor en piernas, espalda, riñones...



Tras La Cocina tocaba subir el monte que da nombre a la prueba, El Soplao. Vuelvo a decir que si no recuerdo mal, subimos por asfalto hasta la misma entrada de las cuevas. Subida dura pero, sinceramente, de los más suave que tuvimos que hacer en el día. La gente iba midiendo mucho los esfuerzos, recuperando incluso en las subidas. Yo aproveché a mirar desde las alturas para disfrutar a lo lejos incluso de algo de costa. Un lujo increible.

En la cima de El Soplao tocaba avituallamiento. IMPRESCINDIBLE. Paré, y tomé 4 plátanos, 3 Accuarius y algo más. Y comenzó el descenso. Vaya tela de descenso...era una pista de patinaje de barro, con tramos de agua que caían desde lo alto para cruzar el camino, y todo esto con la consabida pendiente brutal de la bajada hasta Celis. Acabé destrozado y agotado por la tensión, por la cantidad de gente que buscaba su lugar en la pista, por los golpes de manillar... El tramo final de bajada cambia de barro a hormigón rayado, que a mí en particular me dejó muerto de manos a pies.

Tras El Soplao tocaba el monte Aa. Dureza de nuevo muy grande, con algunos tramos intermedios de hormigón rayado otra vez que hacían casi imposible hacer el recorrido subido a la bicicleta. Llegué muerto a la cima con los riñones castigados, las piernas agarrotadas con algunos tirones y con la sensación de que el recorrido íntegro, de ser todo así, es imposible hasta para el mejor de los deportistas.

Había que bajar Aa hasta Ruente. Al principio encontré una bajada estupenda, con poco barro lo que me permitía lanzarme bastate rápido. Sin embargo, casi al final del recorrido encontramos un sector de barro enfangado que nos paró en seco a casi todos. Tanto había que la organización había situado al final del descenso una máquina hidrolimpiadora para sanear las bicicletas.

Y tocó uno de esos momentos que visualizas en algunos sueños, en esos momentos en los que imaginas cómo será tu Soplao...Pasé por el puente de Ruente, muy estrecho y largo, completamente acompañado de las gente de la zona que no paraban de animar a ninguno de los participantes. De verdad, lo mejor de todo es la gente que anima, jóvenes y mayores, es espectacular.

Pasar por Ruente y dirigirse hasta la siguiente campa de avituallamiento. De nuevo INDISPENSABLE parar. Antes de llegar al avituallamiento tuvimos que pasar un pequeño puerto y hasta un río a pie, luchando con la bicicleta y la corriente de agua para mojarse lo mínimo posible. Al parecer, este año iba muy cargado de agua por las lluvias y nieves que hemos tenido y yo personalmente tuve que meter la pierna bastante abajo para cruzar.

Parado en el avituallamiento, volví a comer como un descosido. Todo lo que cogía lo ingería ya que el esfuerzo estaba siendo enorme. Tocaba subir El Moral. Según mis cuentas 18 km, aunque creo que esa distancia incluía también el puerto anterior que ya habíamos subido. Escuché a la gente que hablaban de 12 desde la campa. Yo comencé con ánimo pero sabiendo que estaba todo muy complicado. Había perdido mucho tiempo en los tapones de subidas a los primeros puertos y ya rondaban las 13 horas. Apenas había cubierto 1/3 del recorrido... Pero comencé la ascensión.

Si se llama El Moral será por algo. Yo creo que es que el monte lucha por quitarte tu moral...Y conmigo lo consiguió. Subí unos 5-6 kms y no pude aguantar el dolor de piernas, agarrotadas como nunca antes me había ocurrido, por el dolor de espalda y riñones. Paré en una primera ocasión para recuperar el ritmo cardíaco, la respiración y el aliento. Parecía que había solucionado lo peor, pero 2 km más tarde, en una curva a derechas tiré la bici a un lado y yo junto a ella. Y tomé la decisión de que había llegado el final de mi Soplao.

La bajada de regreso, mientras el resto seguía subiendo, me dio la vida. Oxígeno para mis piernas y para la espalda dolorida. En la bajada me acoplé junto a otro biker y bajamos juntos. Un biker experimentado pero bastante joven, de Zaragoza, que además se fue al suelo en el segundo avituallamiento por la acumulación de botes tirados en el suelo. Después de pasar por las manos de los sanitarios, pudo volver a subirse e hicimos juntos el recorrido de regreso hasta los coches.

Para mí ha sido una experiencia inolvidable que voy a intentar con todas mis fuerzas repetir y mejorar. A ver si todo se pone de mi parte y la próxima vez consigo terminarlo.

Datos de la ruta:

Recorrido:
Distancia: 81,68 km.
Tiempo efectivo:6h15'
Tiempo total: 7h30'
Promedio: 13,07 km/hora.
Desnivel: xxx metros.
Terreno: pista-asfalto () %.

lunes, 13 de mayo de 2013

Test Soplao 2013. A las puertas del Infierno. 11 de mayo.


Bike route 2.121.455 - powered by Bikemap.net

No hay tiempo ya. Estamos a las puertas del Infierno. No hay opciones de mucho más. Sólo queda afinarse, apoderarse de toda la confianza propia y ajena, y quienes sean religiosos, rezarse todo lo que uno sepa para que no llueva, no haga frío, no granice, no haya exceso de barro.

Primera prueba de nivel real antes de viajar al Infierno. Tenía diseñada una locura de 9 puertos y unos 130 km, que al final se quedó en 5 puertos y unos 82 km. Que a la vista de lo inicialmente previsto parece cosa de andar por casa, pero os aseguro que ha sido una paliza de las de verdad.

8h30 de la mañana y comienza mi camino. Cruzo los caminos hacia Alcalá y encaro hacia el camino que lleva a Los Santos de la Humosa. Sabiendo que había muchos kms por delante y que el físico no estaba testado, tuve mucha previsión en cuanto al desgaste. Mi preocupación principal en el Soplao es llevar "entero" a los 100-120. Si en ese momento aún tengo piernas, entonces llegaré a una hora decente a meta. Sino...es probable que reserve una alojamiento con encanto y me eche a dormir donde pare. Así, la subida a Los Santos fue muy buena, no me dolieron las piernas y sin embargo conseguí avanzar a buen ritmo. Bajada hacia Anchuelo donde paré para repostar líquido en la fuente.

Segunda subida del día hacia las antenas. El puertito de subida es tremendo. Una pared en vertical que asusta hasta al más valiente. La subí con mucho cuidado y sin mucho dolor. Tocaba enlazar con la otra parte del puerto para bajar hasta Villalbilla.

Bajada bonita pero algo peligrosa. Con mucho cuidad alcancé el pueblo y camino de vuelta. Subida al puerto que acababa de bajar. Y de nuevo bajar hacia Anchuelo pero no por el camino de subida, sino por la continuación del puerto de subida. Esa bajada es muy complicado porque está el terreno muy ondulado. Empalmé hasta el pueblo y de nuevo bajando hasta el puerte del AVE tomé a la izquierda para llanear hasta el parque natural.




Han arreglado la pista y la han dejado maravillosa. Donde antes había peligro en cada tramo, ahora se puede tirar todo lo que cada uno quiera. Llegué al parking y con mil ojo crucé al otro lado de la carretera para subir el cuarto puerto del día, El Zulema. El único de asfalto del día, fue duro pero sabiendo que hay 3 puntos críticos con curvas muy cerradas y pendientes duras. Una vez arriba tomé un poco de aire y encaré la vuelta al Viso para poder subirlo por la zona de los pinares.

Quinto puerto del día. Subida a El Viso que, éste sí, me hizo mucho daño en los cuádriceps. Sufrí como un condenado a muerte. Las pulsaciones no bajaban y el dolor se tornaba muy serio. Alcancé cima y sin descanso retorné bajando el Viso por la cara contraria, la asfaltada para luego enlazar la bajada siempre preciosa de El Zulema. No había más tiempo y casi tampoco más fuerzas. Atravesé Alcalá para dirigirme a casa.

Muy buen test. Sabiendo que lo hecho es la mitad del Soplao, tanto en distancia como en desnivel acumulado, me siento capacitado para terminar el reto del Infierno, siempre y cuando todo esté de mi parte. Me refiero a sentirme bien, a que el tiempo acompañe medianamente y a que no haya imprevistos.

Datos de la ruta:

Recorrido: Meco -  Alcalá - Los Santos de la Humosa - Anchuelo - Villalbilla - Anchuelo - Parque Natural - El Zulema - El Viso - El Zulema - Alcalá - Meco.
Distancia: 81,60 km.
Tiempo efectivo: 4h10'
Tiempo total: 08:30 - 13:45
Promedio: 19,57 km/hora.
Desnivel: xxx metros.
Terreno: pista-asfalto (85-15) %.

martes, 30 de abril de 2013

Hay tesoros que no vemos. 23 de abril.


Ruta en bici 2082177 - powered by Bikemap 

Intentando buscar alternativas cercanas a casa para incrementar los tramos de tierra sobre los de asfalto, he llegado a encontrar algún tesoro escondido. Digo escondido cuando siempre ha estado a mi alcance y sin darme cuenta siempre pasé a su lado sin mirarlo. Pasa en la vida, en muchas facetas de la vida, así es que no voy a flajelarme ahora por ello. A partir de ahora tocará disfrutarlo mucho y compartirlo con quien quiera.

Salí de casa y encaré el tramo de tierra hasta el puerto de Valdeavero. Allí bajando hasta el pueblo y desde ese momento tracé una ruta nueva, o más bien, una variante de la típica de que hago. Entré en el pueblo y tomé una calle que enlazaba con un camino que picaba desde su comienzo en subida. No demasiado exigente pero sí tendida, sostendida. Las piernas decían que eso no era llano ni mucho menos. Al poco entré en una tramo con olivos y tocó bajada a la par que poco a poco desaparecían los árboles. Ese tramo me llevó hasta la N320. Tuve que atravesarla con sumo cuidado de que no llegara ningún vehículo lanzado por ambos lados. Una vez en el otro lado, comenzó el disfrute.


Un tramo de unos 3 km en semi subida, con un sendero no demasiado amplio y rodeado de verde en las laderas de las lomas que me protegían. Tras una última subida algo dura en ese tramo recto, tocó girar a la derecha y bajar, con muchísimo cuidado, muy despacio, ya que el suelo estaba totalmente roto. Tanto estaba que tuve que echar pie a tierra y mover la bicicleta al lado contrario del camino. Una vez abajo tocaba girar de nuevo a la derecha para, después de otros 3 km volver a la N320. Este tramo es el más bonito de todo lo descubierto. Tiende en bajada en el sentido que yo lo tomé, haciendo continuas eses y rodeado de arboleda y un riachuelo que lo acompaña en todo momento. El olor a vegetación entraba en mí y me hacía sentir vivo. Volveré por allí mil veces más.

Llegué de nuevo al asfalto y proseguí por la N320 en la subida a las antenas. Allí me desvié por el camino que estrené en mi última salida. Llegué hasta el polígono industrial de Quer, tras una bajada que te sube el ánimo poniendo la bicicleta a casi 50 km/h en tierra. Entré en el polígono y llegué hasta Quer, bajando hasta casi llegar a Alovera. En este punto también modifiqué lo  hecho habitualmente. Giré a la derecha por un camino que va paralelo a la carretera y que te sitúa en Azuqueca de Henares. Desde allí ya seguí por el tramo habitual hasta alcanzar el camino de tierra que une este pueblo con Meco.

Datos de la ruta:

Recorrido: Meco -  Valdeavero - Urbanización Sotolargo - Quer - Alovera - Azuqueca de Henares - Meco.
Distancia: 41,39 km.
Tiempo efectivo: 1h56'
Tiempo total: 18:00 - 20:10
Promedio: 21,29 km/hora.
Desnivel: 330 metros.
Terreno: pista-asfalto (85-15) %.

viernes, 19 de abril de 2013

KTM con zapatos nuevos. 18 de marzo.


Ruta en bici 2066757 - powered by Bikemap 

Cambio de cubiertas y mayor agarre. Las probé en algunos tramos nuevos de tierra y funcionaron a la perfección. Comencé la salida en dirección al puerto de Valdeavero, por el tramo de tierra. Buen ritmo y muchísimo calor para el tramo de año en el que nos encontramos: 34º al salir de casa.

Llegado al asfalto comencé la bajada al puerto de Valdeavero y tuve que parar porque la rueda delantera me daba golpes secos en el manillar. Hace tiempo, en un cambio de ruedas tuve el mismo problema y recuerdo que el fallo estaba en no haber ajustado del todo fino el cierre de las ruedas en la horquilla. Hice la misma operación pero el problema no se solucionó. Así es que, a partir de ese momento , tuve que hacer las bajadas con más cuidado sin exceder los 30 km/h.



Atravesé Valdeavero y justo antes de entrar a Torrejón del Rey me desvié por la primera urbanización de chalets que hay a mano derecha. Subí toda la cuesta inicial y dejando atrás la pequeña urbanización entré en un tramo pequeño de tierra muy poquito transitado y en algún punto tapado por verde. Conseguí enlazar con el camino que tenía previsto recorrer por primera vez. Un camino más limpio que el tramo anterior pero con el terreno muy irregular, con continuos sube y baja: era lo que buscaba. Alcancé el punto de cruce con otro tramo donde debía girar a la izquierda. Este otro tramo sí que era mucho mejor que los anteriores, más ancho y con un terreno bien compactado. Bajé este tramo hacia la N320 donde giré a la derecha para hacer la subida hasta las antenas.

Allí volví a salirme del asfalto para entrar en otro tramo nuevo para mí. Al poco de iniciarlo tuve que echar mano del gps para comprobar que estaba donde tenía previsto y por dónde había de continuar. Ahí fue cuando me saludé con otro compañero biker con el que continué el resto de la ruta, puesto que también es mequero y éste de pura cepa, no como yo que soy de los que llegaron de otros destinos.

El compañero es un mapa interactiva de toda la zona. Increíble cómo se conoce todos los tramos, todos los caminos por lo que circulamos y tuvo la amabilidad de ir instruyéndome por los distintos recorridos alternativos que teníamos en nuestra ruta.

Bajamos un tramo hasta rozar el polígono de Quer, pero sin llegar a entrar en él seguimos por caminos que continuamente subían y bajaban hasta llegar a las inmediaciones del pueblo. Desde allí tomamos el camino que une éste con el puerto de Valdeavero. Ese tramo hacía años que no lo usaba, y siempre fue en dirección contraria a la que hicimos. Desde el puerto hasta casa por el camino de tierra de siempre.

En general ha sido una jornada estupenda, con muchos tramos de tierra y sobre todo nuevos para mí, con la buena compañía que he tenido y disfrutado.

Datos de la ruta:

Recorrido: Meco -  Valdeavero - Torrejón del Rey - Quer - Valdeavero - Meco.
Distancia: 37,16 km.
Tiempo efectivo: 1h59'
Tiempo total: 18:00 - 20:20
Promedio: 18,72 km/hora.
Desnivel: 350 metros.
Terreno: pista-asfalto (85-15) %.