lunes, 21 de julio de 2014

Lo dificil de ser regular. 28 de junio.


Route 1.086.228 - powered by www.bikemap.net


Hace ya casi un mes que hice esta ruta y por falta de tiempo no he podido contarla en el blog. Aunque es una ruta que ya he repetido mil veces, no quiero dejar de subir todas y cada una de las que hago. Ya casi ni me acuerdo, para ser sinceros, pero lo cierto es que es la última que he hecho hasta la fecha y que tengo ya unas ganas locas de subirme de nuevo al pedaleo.

Recuerdo que el 28 de junio hizo algo de viento que me complicó algunos tramos y que la distancia no fue excesiva pero sí la suficiente para darme cuenta que estoy dejando mucho de lado mi deporte base, que es la bicicleta. Últimamente estoy más centrado en la carrera a pie porque requiere menos tiempo en el día a día y también porque estoy preparando una carrera para finales de septiembre.



El resto ahora está en conseguir la continuidad que necesito para hacer grandes rutas y con buenas sensaciones.

Datos de la ruta:


Recorrido: Meco - Valdeavero - Torrejón del Rey - Valdeavero - Villanueva de la Torre - Azuqueca de Henares - - Meco.
Distancia: 34,31 km.
Tiempo efectivo: 1h34'
Tiempo total: 17:30 - 19:15
Promedio: 21,76 km/hora.
Desnivel: 270 metros.
Terreno: pista-asfalto (40-60) %.
 
 

viernes, 16 de mayo de 2014

San Isidro Biker. 15 de mayo.


Route 2.603.162 - powered by www.bikemap.net

Cuando una oportunidad se presenta hay que agarrarla al vuelo. No es frecuente disponer de todo un día para uno mismo, y cuando eso ocurre hay que aprovechar la ocasión al máximo, dedicando el tiempo a lo que más te gusta. En mi caso son muchas las aficiones que tengo...lectura, cocina, deporte, jardinería...pero es el deporte y la bicicleta en particular lo que más tiempo demanda. Todo el mundo dice que el 15 de junio es San Isidro Labrador...y yo a partir de ahora lo voy a bautizar como San Isidro Biker, porque para mí es una gran oportunidad de dedicarle todo el día a esta afición.

Como todo el día era para mí decidí que era el día que hacer, o al menos intentar, algo a lo grande. ¿Y qué es grande...? Para mí, alcanzar los 100 kms en una etapa. Por eso, había que organizar una ruta lo suficientemente larga para superar la cifra mágica, y por otro lado que el recorrido no se alejara mucho de casa para, en el caso de no soportar el esfuerzo, poder terminar con seguridad. Creo que acerté, ya que en el km 73 ya estaba de regreso en Meco y con opciones de retirarme o continuar.

A las 10 de la mañana salí de casa con todo el ánimo del mundo...no a comérmelo. Alcancé Alcalá por el camino del Santo Tomás y atrevesé la city con cuidado. Se nota que muchos de los alcalaínos trabajan en Madrid porque había bastante tráfico. Poco a poco llegué a la base del primer puerto del día: la subida a Los Santos. Como mi objetivo del día estaba en superar los 100, me tomé con calma todas las cuestas, subiendo con plato mediano y el piñón más grande de mi KTM. De este modo, la exigencia es grande pero no excesiva. De ningún modo quería extresar demasiado las piernas, sí exigirlas pero no quemarlas antes de tiempo.

La subida fue buena, por el camino recto que lleva hasta la carretera de Los Santos a la A2, ya en su tramo final, antes de hacer las dos curvas últimas de entrada al pueblo. Desde el mirador que hay justo encima de la curiosa plaza de todos del pueblo hice una foto y me tomé el primer respiro del día.


Terminé la subida hasta alcanzar el camino de bajada del puerto por el otro lado, el que lleva hasta Anchuelo. Como siempre, esta bajada es todo adrenalina con mucho cuidado. Lo disfruté mucho y sin sustos, que es lo más importante. Antes de llegar al pueblo, tomé el desvío a la derecha, en dirección al Parque Natural de los Cerros de Alcalá. Un sube y baja contínuo picando en general hacia arriba. En la puerta de entrada al Parque giré a la izquierda para tomar el camino de bajada hacia Los Hueros.

Este camino lo he utilizado poco y hace mucho tiempo. Me sorprendió lo bien que está conservado ahora mismo. La bajada, tendida, sin grandes desniveles, me relajó mucho. Tras cruzar dos carreteras, la de Anchuelo y luego la de Villalbilla, llegué a Los Hueros donde sin parar continué hacia las urbanizaciones que llevan hasta El Zulema con su bajada trepidante. Abajo me dirigí hasta el parking del Parque Natural donde hice mi segunda parada. Más chocolatina y más bebida.

Tocaba la segunda subida del día, más bien un rompe piernas de sube y baja duro que termina en una subida final dura, donde hay que agarrarse al manillar y apretar todo lo que uno tenga a su disposición. El terreno está fabuloso en el Parque...hace tiempo que lo arreglaron y sigue aguantando sin socavones ni grandes agujeros. Salí del parte por la puerta de arriba y deshice el recorrido anterior hasta llegar al cruce de Anchuelo.

Comienzo de la tercera subida del día. Una subida en tres escalones, larga y dura, exigente ya con el calor que hacía. Seguía con mi estrategia de no quemar mis piernas antes de tiempo, por lo que subía ritmo sin darme ningún calentón innecesario. Aún así, la subida es la subida, y alcanzar la cima es solo cuestión de sufrimiento...que esto no es el Circo ;-) Decidí hacer toda la bajada por la ruta larga, la que bordea la montaña y ya abajo hacer otra parada más. La bajada, siempre emocionante, esta vez estaba peligrosa de verdad. Ahora mismo hay unos cortes en el camino que son muy peligrosos. Con cuidado no pasa nada, pero alguno se puede llevar un buen susto si no tiene la debida precaución. De nuevo parada, chocolatina, más agua y fotografías.




En ese punto mi contador de kilometraje marcaba ya los 55 km, el sol apretaba y las piernas hasta ese momento sin ningún dolor, ya comenzaban a sentir el tiempo de ejercicio. Llegué a Alcalá para dirigirme hasta Meco por el camino de tierra del Santo Tomás. Tuve que hacer otra parada técnica, ya la penúltima, en Meco para estirar las piernas y la espalda, y volver a comer una nueva chocolatina. En toda la ruta me bebí los dos litros de agua de mi bolsa y lo cierto es que debí de haber echado también el bidón, porque al final sí lo eché en falta.

Pues continué camino saliendo de Meco hacia Villanueva. Ya todo lo que quedaba por delante era asfalto y eso me animó mucho. Empezaba a estar agotado, dolores en espalda y piernas, con mucho calor...pero yo necesitaba alcanzar mi reto y en estos detalles es donde se aprende a sufrir y a luchar por lo que uno desea en la vida. Por lo tanto, no miré hacia atrás y me lancé a continuar. En Villanueva giré hacia la carretera de Valdeavero. Este tramo fue duro, por el cansancio, por el calor y porque noté algo de aire en contra. Más lento de lo habitual llegué hasta el puerto de Valdeavero donde respiré hondo y me tiré de cabeza aprovechando su pendiente y sus curvas. Pasé Valdeavero y llegué hasta Torrejón del Rey donde ya hice mi última parada, absolutamente necesaria. Y desde ahí ya sin parar a casa. Lo más duro fue subir el puerto de Valdeavero, que siempre es exigente pero también es maravilloso ver las curvas. Desde arriba ya solo fue intentar deslizar la bicicleta para ir sostenidos a 30 km/h.



Lo conseguí y llegué a casa. Muerto y feliz, agotado y contento, sin fuerzas pero con ganas de más. En casa me dí cuenta que me había quemado brazos y piernas. Al salir no pensé en que el sol apretaría tanto y ahora estoy a base de AfterSun...bueno, siempre hay que aprender de los errores...Esperando ya la próxima salida, el próximo reto.

Datos de la ruta:


Recorrido: Meco - Alcalá - Los Santos - Anchuelo - Parque Natural - Los Hueros - El Zulema - Parque Natural - Anchuelo - Los Santos - Alcalá - Meco - Villanueva - Valdeavero - Torrejón del Rey - Valdeavero - Villanueva - Meco.
Distancia: 104,46 km.
Tiempo efectivo: 5h11'
Tiempo total: 10:00 - 16:00
Promedio: 20,12 km/hora.
Desnivel: 910 metros.
Terreno: pista-asfalto (70-30) %.
































martes, 13 de mayo de 2014

De paseo. 8 de mayo.


Route 1.086.228 - powered by www.bikemap.net

Hay que volver...hay que volver...hay que volver... se repite en mi cabeza y en mi estado de ánimo. Quiero volver a hacer puñados de kilómetros, recorridos largos y exigentes, duros de esos que te dejan roto pero con una sonrisa estupenda en la cara. Vamos a conseguirlo, eso es seguro, aunque me lleve tiempo y de nuevo una adaptación imprescindible a horas encima de la bicicleta.

Salí con la intención de estirar las piernas, sin ninguna pretensión. El recorrido de lo más cómodo, muy cerca de casa para no prolongar mucho la salida. La única sorpresa fue que en el tramo de tierra Meco-Valdeavero lo están arreglando, pero justo ahora está peor que antes del inicio de las obras. Toda la tierra removida ha sacado al aire grandes piedras que complican mucho rodar con seguridad. Espero que cuando terminen, dejen una autopista para las bicis, donde podamos disfrutar con seguridad.

Como digo, la ruta fue ligera y agradable. Llegar a Valdeavero, prolongar hasta Torrejón del Rey y vuelta para subir el puerto de Valdeavero. Éste fue el único tramo de exigencia. Me encanta el puerto, tanto de bajada como de subida. Arriba me deslicé hasta Villanueva y continué la larga bajada hasta Azuqueca, alcanzando los 50 km/h sostenidos sin apenas necesidad de pedalear.




Luego regresé a casa por el camino de tierra que cruza la R2, con mucho bache y bastante gente caminando y corriendo por este tramo.

Pocos kilómetros pero es necesario hacer una introducción al pedaleo progresiva, acostumbrando al cuerpo a incrementar horas de sillín y manillar. ¡Vamos a más!

Datos de la ruta:

Recorrido: Meco - Valdeavero - Torrejón del Rey - Valdeavero - Villanueva de la Torre - Azuqueca de Henares - - Meco.
Distancia: 34,31 km.
Tiempo efectivo: 1h34'
Tiempo total: 17:30 - 19:15
Promedio: 21,76 km/hora.
Desnivel: 270 metros.
Terreno: pista-asfalto (40-60) %.

jueves, 24 de abril de 2014

Volvemos al mundo del pedal. 18 de abril.


Route 2.570.292 - powered by www.bikemap.net

Después de una prueba exigente y dura siempre es aconsejable realizar un descanso prolongado, más de lo que inicialmente puede parecer razonable. El cuerpo y también la mente necesitan del reposo, de la calma y de sentirse de nuevo lleno de energía para plantear nuevos objetivos, nuevos desafíos a los que nos vamos a enfrentar, sean sobre ruedas, corriendo, subiendo montañas o lo que sea necesario.

Doce días después de realizar la Media Maratón Villa de Madrid, ya sin ningún dolor en músculos y articulaciones, tenía ansias de hacer algo de deporte. Lo mejor es volver paulatinamente a adquirir el ritmo, las sensaciones que tanto definen el día. Por eso volví al pedal, que es más suave que la carrera, y por eso también decidí realizar un circuito sin excesivos desniveles y todo de asfalto, que siempre facilita el pedaleo.

Por la mañana ya hice una caminata de unos 14 kilómetros, pero eso no me detuvo para salir a pasear la bicicleta. Total, era un recorrido sencillo y relativamente ligero. A las 6h30 ya estaba fuera, vestido con la ropa de verano y disfrutando del aire en la cara. El recorrido fue amable conmigo pero no así el viento, que sin ser abrumador, sí que lo noté en algunos tramos donde me hacía ir bastante más lento del ritmo normal.

Llegué a Villanueva y desde allí lentamente por el aire en contra empecé una ligera subida hasta llegar al puerto de Valdeavero. Bajé pero sin disfrutarlo mucho por esas rachas de aire que me zarandeaban y alcancé Torrejón del Rey. Rodeé la rotonda del Ahorramas y vuelta hacia el puerto de Valdeavero. Subida lenta a pesar de llevar el aire a favor ahora. El puerto, de unos 2 kilómetros, cuando estás fino lo subes genial, pero cuando falta chispa hay que echarle solo un poco de paciencia, porque no es duro en exceso.

Arriba encaré la ligera bajada hacia Villanueva pero ahí sí que lanzado porque el aire me empujaba mucho. Sí que disfruté mucho este tramo, ajustándome al manillar para evitar al máximo la fricción del viento. Atravesé Villanueva siguiendo la bajada hasta Azuqueca, dando todo lo que el desarrollo permite, disfrutando...

En Azuqueca hice un circuito urbano, primero hacia la izquierda en dirección Alovera y luego regresando sobre lo rodado en dirección Meco, para volver a la rotonda inicial y comentar la subida hacia Villanueva. La subida fue casi lo más duro del día, porque es bastante larga y progresiva...pero se hace muy muy larga.

Alcancé Villanueva y ya en el camino a Meco me paré junto al riachuelo que discurre por el camino y fotografié tanto el paisaje como mi bici. La KTM después de pasar por las manos de Carlos para su ajuste y limpieza, quedó nueva. Y digo nueva de verdad...increíble la limpieza en todos los componentes, que me daba la sensación de sacarla de la tienda cuando la compré.




Desde allí hasta casa fue un paseito ya suave para recuperarme del esfuerzo. Excelente salida, y espero de verdad que comience ya a subir en horas, kilómetros e inclinaciones mis entrenamientos.

Datos de la ruta:

Recorrido: Meco - Villanueva de la Torre - Valdeavero - Torrejón del Rey - Valdeavero - Villanueva de la Torre - Azuqueca de Henares - Villanueva de la Torre - Meco.
Distancia: 43,88 km.
Tiempo efectivo: 1h50'
Tiempo total: 18:30 - 20:30
Promedio: 23,81 km/hora.
Desnivel: 270 metros.
Terreno: pista-asfalto (0-100) %.

jueves, 10 de abril de 2014

Media Maratón Villa de Madrid 2014. 6 de abril.


Route 2.549.173 - powered by www.runmap.net

Tenía que pasar, estaba escrito que alguna vez había que correr una Media. Elegir, siempre hay que elegir la mejor de las alternativas, y por eso pensé que había que hacer algo grande en Madrid, con mucha gente y a ser posible rodeado de amigos.

En enero empecé a lanzar el globo sonda a algunos de mis amigos, aquellos que yo pensaba no iban a arrugarse en este reto personal. Porque no hay que olvidarse que es una lucha personal contra el crono, contra ti mismo. Aquí no importa si entras el 3.000 o el 12.000...aquí lo importante es ser capaz de cubrir la distancia, a ser posible sin pararse y al mejor ritmo que el cuerpo te permita. En un primer sondeo los que opinaban a favor fueron muchos, pero al final no todos acudieron a la cita. Seguro que a la próxima ni se lo piensan y se presentan.

Así, los entrenamientos comenzaron en enero. El grupo de amigos nos conectamos todos a la app para móviles Endomondo y ahí creamos un reto para saber quien acumulaba más kilómetros antes de la prueba. Fue emocionante y motivador. De alguna manera así sigues los entrenamientos del resto, aprendes y además, te exiges. En esta faceta fue mi amigo de la infancia Roberto el que acumuló una locura de kms., casi los 300 antes de la prueba. Luego yo que llegué a los 180 y finalmente el tercer cajón fue para César que alcanzó los 115. Al resto ya no les menciono porque no se lo merecen... ;-) al quedarse todos por debajo de los 100 kms., acumulados.

Mis entrenamientos fueron complicados. Yo nunca fui un corredor de fondo, más bien todo lo contrario. De jovencito era de los más rápidos en las pruebas de velocidad, de salto y alguna por el estilo. Pero cuando había que afrontar el famoso kilómetros me quedaba de los intermedios. Sin embargo, con la edad nos vamos haciendo más diesel...perdemos explosividad y se gana en aguante. Antes de comenzar con los entrenamientos para la Media, mis entrenamientos eran de 1 ó 2 sesiones semanales de 6 a 10 kms. En alguna ocasión hice alguna especial de 18 kms., pero para nada son mis distancias habituales esas tan largas. Sin embargo, afrontar un reto de una Media exige acostumbrar al cuerpo y a la mente a distancias más largas y de más tiempo. Lo que podemos resumir en un: "Aprender a sufrir".

Por eso había que plantearse 2 ó 3 salidas semanales de 10 a 16 kms. Y así estuve durante un mes, aprendiendo lo que suponen esas distancias, en la mente, en el físico, en todo. Y todo fue bien hasta que el sobre entrenamiento me llevó a pequeñas lesiones y molestias, que me llevaron a parar durante tres semanas. Pero ese inicio fue bueno, porque pude hacer fondo, llegar hasta los 15 y saber ya dentro de mí que era posible acabar con buen ritmo una Media. A partir del parón obligado, mis salidas fueron más reducidas, más controladas.

El resto de compañeros intentaban todos también probarse en distancias cada vez más largas que conllevara más tiempo de carrera. Todos excepto uno: Roberto. Este chico va por libre en cuanto a lo que se refiere la lógica del cuerpo...Sus entrenamientos eran motivo de risas y aplausos por parte del resto, porque la verdad, es que ha devorado kilómetros como nadie. ¡¡Bravo Roberto!!

Y llegó el día 6 de abril, el marcado en nuestros calendarios. Quedamos en madrugar para así no tener problemas de última hora. Estiramos y calentamos durante media hora, rodeados de miles de personas, todas también con dorsales de la Media y la de 5.000. Una fiesta del deporte increíble en el parque de El Retiro. Quince minutos antes de que dieran las 9 de la mañana nos situamos ya en el punto de salida. Como todo está tan bien organizado, cada cual se podía situar en su cajón más idóneo. Nosotros decidimos estar juntos y salir en el cajón que nos venía más a mano, el de 1h55' Hicimos ese gesto de unión que todos los equipos hacen de juntar las manos antes de un reto y ya estábamos listos para partir.



Comenzó la prueba a las 9h15 pero nosotros, al estar tan retrasados salimos unos 10 minutos más tarde. Muchísima gente delante nuestra que nos obligó a ir zigzagueando continuamente, a casi detenernos en algunos tramos de estrechamientos, a no coger nuestro ritmo real de carrera. Ese fue el mayor problema que yo ahora recuerdo y que para el futuro hay que remediar. Hay que situarse mucho más adelantados para evitar tener tanta gente tapando nuestro ritmo.



Mi carrera, que es la que yo puedo contar fue increíble. Y no solo fueron mis sensaciones, fueron los números los que hablaron. Los números no engañan y al final de la Media conseguí un tiempo medio por kilómetro de 4:50, para terminar en 1h42'00' además de mejorar mi marca de los 10.000 dejándola por debajo de los 46 minutos, o también de correr más de 13 kms en una hora. Son datos que coinciden con mis sensaciones de carrera.

Es cierto que la gente, el resto de participantes, te llevan en volandas por todo el recorrido. Recuerdo que al pasar por las Torres de Plaza de Castilla estaba absurdamente fresco cuando casi había recorrido ya 10 kms. Luego el tramo de aproximación hasta El Retiro fue un continuo sube y baja, con tendencia hacia abajo, pero que en momentos puntuales hacía pupa. Y llegar a El Retiro y bajar por Menéndez Pelayo fue un balón de oxígeno tremendo. El calor me estaba empezando a dañar, sudando como si no hubiera mañana.

Todo fue bien hasta que hubo que encarar la subida a Alfonso XII. Ahí acabó mi camino de rosas y comencé a comer espinas. No tengo palabras para decir lo mal que lo pasé subiendo el primer tramo, corto pero durísimo. Mucha gente se hacía a un lado e intentaba subirlo a pie, con tranquilidad. Yo me resistí y mi corazón lo pagó mucho. Me entró un agobio tremendo. A la altura del Casón del Buen Retiro estaba realmente muerto y no veía la hora de terminar. Puse todo lo que tenía, que ya no era mucho, y conseguí alcanzar meta.

Nos reunimos todos en el punto de encuentro que habíamos fijado de antemano, y ahí nos abrazamos y sonreímos, nos contamos cada una de nuestras historias. Fue una verdadera fiesta a la que os animo a participar a todos.


miércoles, 19 de marzo de 2014

Roberto y sus amigos. 16 de marzo.


Route 2.500.947 - powered by www.bikemap.net

Domingo. 9 de la mañana. Plaza de toros de Torres de la Alameda. Reunión de bikers para trazar una ruta que solo uno o dos saben y que el resto acatan y agradecen.

Llegué a Torres a las 8h30 hasta casa de Roberto. Bajar la bici del raíl y prepararnos llevó un rato. El justo para cumplir con el horario fijado para el encuentro del grupo. A las 9 en punto todos nos encontrábamos junto a la plaza, charlando animadamente. Roberto ejerció de Cicerone presentándome a varios de los más cercanos amigos. Yo que tengo una memoria algo floja, apenas recuerdo quien es quien ahora mismo. Lo que sí recuerdo es el excelente ambiente que había en el grupo, que es lo mímino que se puede esperar de un encuentro de este tipo, en domingo y a esa hora...sino es para volverse a la cama a dormir como está mandado.

Y comenzó el baile...todos a rodar en dirección a Loeches. Qué maravilla de rodar en esos primeros kilómetros... los 5 que separan los dos pueblos. Y ahí se acabó lo sencillo. Comenzó lo divertido para la mayoría... Afrontamos un tramo de algo más de 5 km, que su primera mitad era en subida, con mucho canto rodado, grande y en algunos puntos bastante suelto. Un recorrido donde solo había un trazado definido de subida y donde la técnica te permite subir pedaleando. Yo ya ocupaba la última plaza, cerraba el grupo y ahí estuve toda la jornada, porque es el peor terreno en el que me encuentro. Siempre que hay mucha piedra y roca no encuentro mi sitio. Ya alcanzado el final de la subida llegamos a un llano para acabar en un pequeño sendero en una bajada corta y fuerte con algún escalón por medio. Ese escalón que un compañero no vio y que le hizo volar a un lado para caer al suelo. El susto inicial fue grande ya que nadie sabía si solo era un susto o algo más serio. Afortunadamente solo fue un susto, un golpe fuerte pero sin consecuencias. Todos lo tuvimos claro...la culpa la tuvo Roberto por dejarle pasar ;-)

Entramos en Campo Real, atravesamos sus calles y tomamos otro camino. Desde este punto hasta aproximadamente el km 28 tengo un vacío mental de lo que hicimos. Solo recuerdo mucho tramo de rocas y piedras, senderos estrechos en zig zag y mucha paciencia de los últimos integrantes del grupo que siempre esperaban con bendita resignación. De entre todos ellos, el Oscar se la tengo que dar a Roberto que no me perdía de vista. A pesar de rodar infinitamente mejor que yo en ese tipo de terrenos él avanzaba pero no me perdía ni un momento. Ya lo dijo alguien alguna vez, "quien tiene un amigo, tiene un tesoro".



Llevamos cerca de ese km 28 para atravesar un tubo de esos de hormigón que hay por debajo de las carreteras para que pasen los animales y las aguas. El resto del recorrido hasta llegar al polígono de Campo Real no lo recuerdo ya tan exigente a nivel técnico, pero yo ya estaba roto en cuanto al estrés que me causaron los kilómetros anteriores. Tengo que aprender a rodar en terrenos rocosos y seguro que lo voy a conseguir. Lo cierto es que encontraba ya los gemelos y la espalda muy cargados y no podía empujar como habitualmente consigo.

Desde el polígono el camino mejoró infinitamente para mí. Es el tipo de terreno que solo necesitas piernas para unirte al grupo. Dificultad técnica cero pelotero. El problema: que ya estaba fundido y fui incapaz de seguir al pelotón. Así, pedí a Roberto que "por sus muertos" recortáramos hacia casa del modo más ligero posible. En el km 39 tomamos carretera para alcanzar Pozuelo del Rey y de allí a Torres de la Alameda.




En este último tramo, tuvimos hasta la fortuna de encontrarnos con una carrera ciclista. Animamos a los chavales que iban que se las pelaban... Alcanzamos nuestro destino fácil bajando a más de 55 km/h para entrar en Torres.

No puedo decir que la ruta fuera divertida para mí, pero sí fue positiva al estar con tanta gente buena, compartiendo lo que a todos nos gusta, deporte y naturaleza.

Datos de la ruta:

Recorrido: Torres de la Alameda - Loeches - Campo Real - R3 - Campo Real (polígono) - Pozuelo del Rey - Torres de la Alameda.
Distancia: 48,94 km.
Tiempo efectivo: 3h12'
Tiempo total: 9:15 - 13:00
Promedio: 15,32 km/hora.
Desnivel: 490 metros.
Terreno: pista-asfalto (85-15) %.

martes, 11 de marzo de 2014

Día de regalo, día aprovechado. 7 de marzo.


Route 2.494.064 - powered by www.bikemap.net

Cada uno de nuestros días es un regalo, pero unos más que otros. El viernes fue un regalo caído del cielo y bien aprovechado. Porque nada hay mejor en la vida que hacer algo y saber que no se está perdiendo el tiempo, que eso en lo que se se está es oro para ti.

El viernes tenía día libre y por eso hice una llamada a quien sé que no me fallará nunca. Un amigo de esos que se cuentan los con deditos de una mano, un amigo con el que crecí. Roberto cambió planes, modificó su hoja de ruta para ese día para dedicarla a una pasión compartida conmigo: EL DEPORTE. Claro...en mayúsculas, porque para los dos tiene ese sentido y prioridad en nuestro modo de entender la vida. Nos da el oxígeno que en muchas ocasiones perdemos, la ilusión del niño que ya no somos, y también la esperanza de seguir siendo "jóvenes" cuando no tardando mucho dejarán de llamarnos así hasta los abuelos.

Quedamos para retomar la rutina de bicicleta, aunque estemos a menos de un mes de hacer la media maratón Villa de Madrid. Son ejercicios que se complementan, se ayudan uno al otro. Y teniendo en mente esa jornada de carrera y otra más alejada de bicicleta con un gran grupo, pues pensamos que era el momento de dedicarnos toda la mañana y ponernos a prueba.

La prueba era dura, muy dura cuando llevas 3 meses de inactividad ciclista. Conocida sí, pero no por eso sencilla. Comenzamos a las 8h15 de la mañana a rodar. Primero algo de asfalto para calentar, en dirección a Camarma. Poco tráfico y buenas sensaciones. La primera hora de la mañana estaba fresca, que no fría. Con el equipamiento de invierno se rodaba bien. En Camarma tomamos el camino ya de tierra hacia Alcalá. Allí, por ser día laborable había más tráfico del deseado, pero con cuidado llegamos a tomar nuestro camino hacia la subida de Los Santos.

Primera exigencia del día y primer momento en el que se apreciaba la falta de ritmo encima de la bici. Buen tono muscular, buen ritmo cardíaco, pero falta de costumbre...es lo típico que se da en estas ocasiones. Conseguimos hacer cumbre con algo de sufrimiento e hicimos la primera parada técnica para tomar sólido y líquido.

Desde allí nos deslizamos en la bajada hacia Anchuelo. Como siempre una maravilla, tomada con cierto cuidado por si en las curvas, algo cerradas, nos encontramos una sorpresa en forma de ciclista, senderista o animal... En Anchuelo subimos hasta sus antenas. Como siempre, esa cuesta...que es de las más (sino es la más) duras de la zona. Siempre que la veo pienso que no se puede subir, aunque al final se consigue con muchísimo esfuerzo.

Desde allí nos lanzamos a la bajada increíble que hay hacia Villalbilla donde conectamos de nuevo con el asfalto por unos poquitos kms. Subida en dirección a Valverde pero sin llegar al pueblo. Antes nos desviamos a la derecha para tomar el camino que nos traslada hasta Los Hueros. El camino algo feo por tantos días de lluvia había dejado surcos muy profundos que tuvimos que sortear.




Bajada por asfalto hacia Los Hueros, que esta sí es increíble. Siempre hay que ir con mucho cuidado porque hay algo de tráfico, pero aun así es un lujo subir la adrenalina hasta el límite. Atravesamos Los Hueros en dirección al Viso, que tuvimos que rodear para subir por los pinares. Primera experiencia de Roberto subiendo y según me dijo, le encantó, con esas paredes que presenta. Yo tuve que engranar plato pequeño para llegar arriba. Ya me encontraba agotado, sin fuerzas para hacer un recorrido que se me empezaba a antojar larguísimo. Hicimos cumbre y nos lanzamos a la bajada de asfalto muy roto de la otra cara. También bajamos todo el Zulema hasta alcanzar la fuente del parque natural de Alcalá.

Allí le pedía a Roberto reconsiderar nuestra ruta, que en un principio se alargaba volviendo por Anchuelo, Los Santos, Alcalá y Meco. Y menos mal que llegamos a un acuerdo, porque de lo contrario aún estaría yo por allí dando tumbos. Volvimos por Alcalá, atravesando sus rondas y llegamos a Meco.

Si tengo que resumir esta maravilloso día, yo diría que fue un día increíble de amigos haciendo deporte. Ya cuento los días para repetir esta y muchas más. Quedas emplazado, Roberto.

Datos de la ruta:

Recorrido: Meco - Camarma - Alcalá de Henares - Los Santos de la Humosa - Anchuelo - Villalbilla - Los Hueros - El Viso - El Zulema - Parque Natural - Alcalá de Henares - Meco.
Distancia: 80,11 km.
Tiempo efectivo: 4h33'
Tiempo total: 8:15 - 14:20
Promedio: 17,59 km/hora.
Desnivel: 870 metros.
Terreno: pista-asfalto (70-30) %.