Estupenda ruta la que nos marcamos el domingo. Salimos Joaquín, Yoni y yo, y ninguno de los tres queríamos dedicarle muchas horas al pedaleo, en todos los casos, por cansancio acumulado del sábado y días anteriores. Yoni apuntó la idea de explorar más el sector oeste de nuestra zona, y así, me puse a investigar en las páginas de GoogleMaps dando con el dibujo de ruta de arriba.
Amaneció un día estupendo para el disfrute de la naturaleza, cielo despejado pero sin un calor sofocante. A las 8.50h salí de casa para encontrarnos todos en el colegio Santo Tomás a las 9.00h. Allí estaban los alcalaínos esperando pacientemente, y tal que llegué nos montamos en las bicis y comenzamos a rodar. Iniciamos ruta por el camino en dirección a Camarma, que cruzamos hasta alcanzar la rotonda de la M-119 para tomar el camino que nos lleva hasta Daganzo. Este camino tiene tres tramos bien diferenciados. El primero es de subida que sin ser exigente es constante y con buen firme. El segundo, de bajada pronunciada, muy pedregosa y algo técnica, que lleva hasta el mismo río Torote al que hay que cruzar bicicleta al hombro en función de la estación del año. El tercero es el que lleva hasta la M-113, a las puertas de Daganzo y que es de ligera subida y buen terreno. Fuimos los tres agrupados a excepción del segundo tramo, donde los más técnicos se divirtieron, Yoni el primero y detrás suyo Joaquín. Yo, más precabido utilicé más las manetas de freno y conseguí pasarlo. Cruzamos el Torote y subimos el último tramo hasta dar a la carretera. Nos unimos al asfalto para alcanzar Daganzo, y allí, rutear por el pueblo buscando nuestro próximo camino.
La ruta continuó tomando el camino que lleva a Alalpardo pero sin llegar al pueblo. Este tramo es fantástico, porque vadea un arroyo con el frescor que supone, y también por lo concurridísimo que estaba. La afición a la bici por estos pueblos debe ser mucha y también al paseo, porque a ratos había que esquivar a los transeúntes. El terreno, con tanto tránsito se encontraba muy compacto y sin grandes dificultades. Hacia el kilómetro 20 de la ruta, hay un camino ha izquierdas que nos llevó hasta Algete. Tomamos el desvío, sabiendo que aquí empezaba lo nuevo para nosotros, ya que hasta este punto ya lo habíamos rodado en alguna ocasión. Tocaba subir un repecho largo de algo más de 1 km., y bajar otro tanto hasta llegar a Cobeña. La subida con buen firme y la bajada con aún mejor piso, lo que nos permitió tirar la bici hacia adelante y disfrutar de la velocidad.
Llegamos a Cobeña, nos orientamos con el GPS y dimos con la calle Alcalá que nos dejó en siguiente tramo de camino. La calle comenzaba picando fuerte hacia arriba hasta llegar al camposanto del pueblo donde terminaba la parte asfaltada. Justo al final, a la derecha comenzó un camino entre pinares, de bajada al principio y bastante irregular, con algunos regueros de agua y algunas piedras. Al poco mejoró el terreno apuntando muy ligeramente hacia arriba unos 2 kms., y luego una bajada corta pero fuerte hasta entrar en Cobeña.
Hicimos un alto en el camino para tomar una barrita energética y reponernos de los 27 kms. recorrido. Nos pusimos en marcha, buscando el siguiente tramo. Tomamos la M-118 hasta la Avenida de Guadalajara que nos dejó ya en pista de nuevo. Este tramo nos llevó de vuelta hasta Daganzo. Con buen piso, a los 2 kms. tomamos el cruce a la derecha que nos dejó ya en Daganzo, a pocos metros del camino de salida de este pueblo. Alcalzamos la M-113 por el mismo recorrido de ida, y una vez en marcha Joaquín se ofreció a mostrarnos otra ruta alternativa de vuelta Camarma, que por mayoría absoluta salió adelante. Tomamos carretera en dirección Fresno de Torote, y a unos 3 kms., del pueblo nos desviamos a derecha por un camino que lleva hasta una ermita y una zona de pinares con merendero. La ermita está un poco olvidada, aunque refleja por su tamaño la importancia que hubo de tener en tiempos. Había lugareños disfrutando del día tan espectacular, con neveras y niños jugando. Dejamos el lugar para llegar hasta el río Torote, y como en el caso de la ida, tuvimos que hacer un puente humano para atravesarlo. Al cruzarlo, el camino se bifurcaba. Intentamos utilizar el GPS pero allí no había cobertura, así es que usamos el típico juego de descarte, pitopitogorgorito... Nos fuimos por la izquierda y acertamos de pleno, porque el camino nos llevó a un cruce que tomándolo a derechas nos llevó, bajando casi todo hasta Camarma. Atravesamos el pueblo hasta el parque central y nos relajamos tomando un Acuarius, sabiendo que la tarea ya estaba hecha.
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| Parking en línea en el parque central de Camarma. |
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| Yoni y Joaquín. |
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| Joaquín y yo. |
Retomamos el recorrido de vuelta a casa tranquilamente, sabiendo que lo disfrutado hoy ya no nos quitaba nadie. Nos despedimos haciendo planes, buscando fechas para una futura ruta por el pico del Ocejón, en la sierra de Ayllón. Esa sí que será una etapa estrella.
Datos de la ruta:
Recorrido: Meco - Colegio Santo Tomás - Camarma - Daganzo - Algete - Cobeña - Daganzo - Camarma - Colegio Santo Tomás - Meco
Distancia: 53,91 km.
Tiempo efectivo: 3h13'
Tiempo total: 8:50 - 12:55
Promedio: 16,71 km/hora.
Desnivel: 440 metros.
Terreno: pista-asfalto (10-90) %.



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